Minona
Poeta fiel al portal
Nunca me olvidaré de tus ojos, fijos en el cielo estrellado. Dos pozos de silencio, dos planetas implorando: “Dime al menos que te gustan mis zapatos, mi pelo o mis manos.”
Solíamos sentarnos frente al televisor, con el teléfono en la mano o el ipad conectado, pendientes de internet pero también bebíamos el café amargo de nuestras soledades, mendigábamos un poco de piel.
Después estábamos en el ascensor y cuando iba a decir algo, me ignoraste. Luego tú dijiste algo, pero no me di cuenta.
Así fue. Nos necesitábamos, pero no estábamos.
Decidí salir del edificio y de nuestra vida.
Solíamos sentarnos frente al televisor, con el teléfono en la mano o el ipad conectado, pendientes de internet pero también bebíamos el café amargo de nuestras soledades, mendigábamos un poco de piel.
Después estábamos en el ascensor y cuando iba a decir algo, me ignoraste. Luego tú dijiste algo, pero no me di cuenta.
Así fue. Nos necesitábamos, pero no estábamos.
Decidí salir del edificio y de nuestra vida.