David Bernal
Poeta recién llegado
Paradita y esperando
Viva como tus pestañas negro brea
Que me atrapan pegajosas, endurecidas por el frío
Un momento congelado
Grajilla en tu misantropía
Refugiada en tu chaqueta mate, me recuerdas
El calor como al invierno primavera
Estática como de mármol
Como de hielo
Pero también ardiente como ascuas de brasero
Calentando bajo el fieltro y tus botones
Encendidos corazones
Tus ojos azules enmarcados por tu pelo
Azabache como mi pasado
Donde no hubo más que necedades
Haciendo nidos, en oquedades
Protegiéndonos del viento
Tejiendo con ramitas una trampa
Para separarnos del suelo
Yo pasé y tu te fuiste volando
Maravillado viendo tu aleteo
Encerrado impávido en esta jaula
De oxidado hierro
Mis dedos a través de los barrotes
Mis dientes descamando el oxidado
Mi mente remedando con soldura
Para hacerla cada vez más fuerte
Cada vez más dura
Sobre mi cabeza el cielo
En mi ropa pintura
Tú estabas buscando el brillo
Yo, quitarme esta duda
Viva como tus pestañas negro brea
Que me atrapan pegajosas, endurecidas por el frío
Un momento congelado
Grajilla en tu misantropía
Refugiada en tu chaqueta mate, me recuerdas
El calor como al invierno primavera
Estática como de mármol
Como de hielo
Pero también ardiente como ascuas de brasero
Calentando bajo el fieltro y tus botones
Encendidos corazones
Tus ojos azules enmarcados por tu pelo
Azabache como mi pasado
Donde no hubo más que necedades
Haciendo nidos, en oquedades
Protegiéndonos del viento
Tejiendo con ramitas una trampa
Para separarnos del suelo
Yo pasé y tu te fuiste volando
Maravillado viendo tu aleteo
Encerrado impávido en esta jaula
De oxidado hierro
Mis dedos a través de los barrotes
Mis dientes descamando el oxidado
Mi mente remedando con soldura
Para hacerla cada vez más fuerte
Cada vez más dura
Sobre mi cabeza el cielo
En mi ropa pintura
Tú estabas buscando el brillo
Yo, quitarme esta duda