La noche, el día, el sol y la luna. (microprosas)

Alonso Vicent

Poeta veterano en el portal
LA NOCHE

Esa tarde la noche guiñó un ojo y dio paso libre al crepúsculo. Se ofreció a todo aquel que lograra vencer sus oscuridades.
Suele la noche encerrarse en sí misma, suelen los nocturnos abrirle todas las puertas.
Pero la noche también tiene ventanas y desde ellas, dependiendo de la altura, uno puede ver las estrellas o estrellarse.
A la noche lo que más le gusta es observarnos.


EL DÍA

El día se levantó perezoso; las nieblas matinales siempre le produjeron artrosis en la mirada y en el cuerpo una sensación de boicot, de perjuicio, de robo a nube armada.
Para el día es muy importante levantarse con el pie derecho y saber que puede contar con el izquierdo para regatear las horas.
Sabe que tiene que atacar, correr, driblar y meterle un gol al calendario.


EL SOL

Al sol nunca le importó la gente; aunque, desde tiempos inmemoriales, fuera proclamado rey y Dios de todos los mortales. Al sol solo le preocupa el calor interno que siente, el paso de los siglos y su “megafín”.
Hasta los grandes dioses y astros tienen, y temen, la seguridad de que han de dejar de serlo.


LA LUNA

La luna escribió una noche un poema de amor que decía la noche mientras observaba su lado oscuro.
Fue muy leído y hubo comentarios entre las nubes.
Muchas estrellas, guiñando un ojo, le dieron un “me gusta”. Pero la luna, que no es tan enamoradiza como se cree, a partir de entonces se pasó a la prosa.
 
Cuatro regentes de nuestra humanidad, donde cada uno de ellos nos da las opciones para el camino, y como siempre simplemente observan guiñando un ojo o mirándonos con desaprobación. Un micro muy profundo y bello que mixtura todos los elementos que hacen a nuestra existencia. Felicitaciones Alonso por tu magnífica obra, saludos Daniel
 
LA NOCHE

Esa tarde la noche guiñó un ojo y dio paso libre al crepúsculo. Se ofreció a todo aquel que lograra vencer sus oscuridades.
Suele la noche encerrarse en sí misma, suelen los nocturnos abrirle todas las puertas.
Pero la noche también tiene ventanas y desde ellas, dependiendo de la altura, uno puede ver las estrellas o estrellarse.
A la noche lo que más le gusta es observarnos.


EL DÍA

El día se levantó perezoso; las nieblas matinales siempre le produjeron artrosis en la mirada y en el cuerpo una sensación de boicot, de perjuicio, de robo a nube armada.
Para el día es muy importante levantarse con el pie derecho y saber que puede contar con el izquierdo para regatear las horas.
Sabe que tiene que atacar, correr, driblar y meterle un gol al calendario.


EL SOL

Al sol nunca le importó la gente; aunque, desde tiempos inmemoriales, fuera proclamado rey y Dios de todos los mortales. Al sol solo le preocupa el calor interno que siente, el paso de los siglos y su “megafín”.
Hasta los grandes dioses y astros tienen, y temen, la seguridad de que han de dejar de serlo.


LA LUNA

La luna escribió una noche un poema de amor que decía la noche mientras observaba su lado oscuro.
Fue muy leído y hubo comentarios entre las nubes.
Muchas estrellas, guiñando un ojo, le dieron un “me gusta”. Pero la luna, que no es tan enamoradiza como se cree, a partir de entonces se pasó a la prosa.
Cuatro micros enmarcando la ciclica sucesion de los acontecimientos.
las bambalinas de los espacios trazados dejan como una formal realidad
que reinterpreta, con belleza, la identidad del transcurso vital.
bellissimo. saludos amables de luzyabsenta.

NOTA: No lo he traslado a prosas generales (micros son 150 palabras)
pues considero que la lectura de estos ejemplos se debe de hacer
desde la unidad de los mismos.
 
LA NOCHE

Esa tarde la noche guiñó un ojo y dio paso libre al crepúsculo. Se ofreció a todo aquel que lograra vencer sus oscuridades.
Suele la noche encerrarse en sí misma, suelen los nocturnos abrirle todas las puertas.
Pero la noche también tiene ventanas y desde ellas, dependiendo de la altura, uno puede ver las estrellas o estrellarse.
A la noche lo que más le gusta es observarnos.


EL DÍA

El día se levantó perezoso; las nieblas matinales siempre le produjeron artrosis en la mirada y en el cuerpo una sensación de boicot, de perjuicio, de robo a nube armada.
Para el día es muy importante levantarse con el pie derecho y saber que puede contar con el izquierdo para regatear las horas.
Sabe que tiene que atacar, correr, driblar y meterle un gol al calendario.


EL SOL

Al sol nunca le importó la gente; aunque, desde tiempos inmemoriales, fuera proclamado rey y Dios de todos los mortales. Al sol solo le preocupa el calor interno que siente, el paso de los siglos y su “megafín”.
Hasta los grandes dioses y astros tienen, y temen, la seguridad de que han de dejar de serlo.


LA LUNA

La luna escribió una noche un poema de amor que decía la noche mientras observaba su lado oscuro.
Fue muy leído y hubo comentarios entre las nubes.
Muchas estrellas, guiñando un ojo, le dieron un “me gusta”. Pero la luna, que no es tan enamoradiza como se cree, a partir de entonces se pasó a la prosa.
Mil aplausos a tus microrelatos, son originales, creativos, ingeniosos, profundos y místicos como la noche, diáfanos y albos como la luz del día amigo Alonso, te envío mil aplausos junto a mis muestras de admiración y de cariño.....muáááácksssss
 
Parece que estas entidades van a lo suyo y pasan totalmente de los efectos que causan sobre sus escandalosos e insignificantes "clientes"; y sí, está claro que la luna tiene una imagen equivocada para los "de abajo" (yo siempre supe que en realidad le iba más la prosa y el realismo :D)
Muy chula tu prosa, Alonso. Me gustó especialmente "El Día" y "La Luna", y el cierre es genial. Un abrazote amigo.
 
LA NOCHE

Esa tarde la noche guiñó un ojo y dio paso libre al crepúsculo. Se ofreció a todo aquel que lograra vencer sus oscuridades.
Suele la noche encerrarse en sí misma, suelen los nocturnos abrirle todas las puertas.
Pero la noche también tiene ventanas y desde ellas, dependiendo de la altura, uno puede ver las estrellas o estrellarse.
A la noche lo que más le gusta es observarnos.


EL DÍA

El día se levantó perezoso; las nieblas matinales siempre le produjeron artrosis en la mirada y en el cuerpo una sensación de boicot, de perjuicio, de robo a nube armada.
Para el día es muy importante levantarse con el pie derecho y saber que puede contar con el izquierdo para regatear las horas.
Sabe que tiene que atacar, correr, driblar y meterle un gol al calendario.


EL SOL

Al sol nunca le importó la gente; aunque, desde tiempos inmemoriales, fuera proclamado rey y Dios de todos los mortales. Al sol solo le preocupa el calor interno que siente, el paso de los siglos y su “megafín”.
Hasta los grandes dioses y astros tienen, y temen, la seguridad de que han de dejar de serlo.


LA LUNA

La luna escribió una noche un poema de amor que decía la noche mientras observaba su lado oscuro.
Fue muy leído y hubo comentarios entre las nubes.
Muchas estrellas, guiñando un ojo, le dieron un “me gusta”. Pero la luna, que no es tan enamoradiza como se cree, a partir de entonces se pasó a la prosa.
Excelentes micros, Vicent. Te dejo un abrazo.
 
LA NOCHE

Esa tarde la noche guiñó un ojo y dio paso libre al crepúsculo. Se ofreció a todo aquel que lograra vencer sus oscuridades.
Suele la noche encerrarse en sí misma, suelen los nocturnos abrirle todas las puertas.
Pero la noche también tiene ventanas y desde ellas, dependiendo de la altura, uno puede ver las estrellas o estrellarse.
A la noche lo que más le gusta es observarnos.


EL DÍA

El día se levantó perezoso; las nieblas matinales siempre le produjeron artrosis en la mirada y en el cuerpo una sensación de boicot, de perjuicio, de robo a nube armada.
Para el día es muy importante levantarse con el pie derecho y saber que puede contar con el izquierdo para regatear las horas.
Sabe que tiene que atacar, correr, driblar y meterle un gol al calendario.


EL SOL

Al sol nunca le importó la gente; aunque, desde tiempos inmemoriales, fuera proclamado rey y Dios de todos los mortales. Al sol solo le preocupa el calor interno que siente, el paso de los siglos y su “megafín”.
Hasta los grandes dioses y astros tienen, y temen, la seguridad de que han de dejar de serlo.


LA LUNA

La luna escribió una noche un poema de amor que decía la noche mientras observaba su lado oscuro.
Fue muy leído y hubo comentarios entre las nubes.
Muchas estrellas, guiñando un ojo, le dieron un “me gusta”. Pero la luna, que no es tan enamoradiza como se cree, a partir de entonces se pasó a la prosa.
La prosa es siempre una buena opción, tanto de día como de noche, a la luz del sol o a la pálida luz de la luna. Sé que escribir es lo importante, la posibilidad, junto con la lectura, de cambiar la realidad.
Un abrazo.
 
Cuatro regentes de nuestra humanidad, donde cada uno de ellos nos da las opciones para el camino, y como siempre simplemente observan guiñando un ojo o mirándonos con desaprobación. Un micro muy profundo y bello que mixtura todos los elementos que hacen a nuestra existencia. Felicitaciones Alonso por tu magnífica obra, saludos Daniel
Así es, Daniel; nosotros nos iremos y ellos seguirán ahí, observando todo paso e inspirando a todo aquel que se atreva a mirarlos a los ojos de la existencia.
Un gran abrazo, amigo Daniel, y muy agradecido por tus acordes y concordancias hechos letras.
 
Cuatro micros enmarcando la ciclica sucesion de los acontecimientos.
las bambalinas de los espacios trazados dejan como una formal realidad
que reinterpreta, con belleza, la identidad del transcurso vital.
bellissimo. saludos amables de luzyabsenta.

NOTA: No lo he traslado a prosas generales (micros son 150 palabras)
pues considero que la lectura de estos ejemplos se debe de hacer
desde la unidad de los mismos.
Muchas gracias, Luz, por el comentario y la nota. Consciente era de que son cuatro micoprosas independientes, y las publiqué juntas porque tenían un nexo de unión… al menos en el título. Creí que era mejor así que ocupar cuatro entradas diferentes.

Un gran abrazo, compañero, junto al agradecimiento.
 
Mil aplausos a tus microrelatos, son originales, creativos, ingeniosos, profundos y místicos como la noche, diáfanos y albos como la luz del día amigo Alonso, te envío mil aplausos junto a mis muestras de admiración y de cariño.....muáááácksssss
Muchas gracias Isabel por pasarte por estos días y noches, lunas y soles.

Un gran abrazo de media tarde.
 
Parece que estas entidades van a lo suyo y pasan totalmente de los efectos que causan sobre sus escandalosos e insignificantes "clientes"; y sí, está claro que la luna tiene una imagen equivocada para los "de abajo" (yo siempre supe que en realidad le iba más la prosa y el realismo :D)
Muy chula tu prosa, Alonso. Me gustó especialmente "El Día" y "La Luna", y el cierre es genial. Un abrazote amigo.
Son grandes entidades estas y se defienden bien por ellas mismas desde los siglos de los siglos. Empecé con la Noche y, como se alargó el café con aditivos, acabé con la Luna... en prosa, claro.

Un gran abrazo, Luis, desde estas lluvias del Levante.
 
La prosa es siempre una buena opción, tanto de día como de noche, a la luz del sol o a la pálida luz de la luna. Sé que escribir es lo importante, la posibilidad, junto con la lectura, de cambiar la realidad.
Un abrazo.
Nos gusta escribir y tenemos excusas para hacerlo; se llamen sol, luna, días o noches.

Muchas gracias, Luis, de prosa a prosa.
 
LA NOCHE

Esa tarde la noche guiñó un ojo y dio paso libre al crepúsculo. Se ofreció a todo aquel que lograra vencer sus oscuridades.
Suele la noche encerrarse en sí misma, suelen los nocturnos abrirle todas las puertas.
Pero la noche también tiene ventanas y desde ellas, dependiendo de la altura, uno puede ver las estrellas o estrellarse.
A la noche lo que más le gusta es observarnos.


EL DÍA

El día se levantó perezoso; las nieblas matinales siempre le produjeron artrosis en la mirada y en el cuerpo una sensación de boicot, de perjuicio, de robo a nube armada.
Para el día es muy importante levantarse con el pie derecho y saber que puede contar con el izquierdo para regatear las horas.
Sabe que tiene que atacar, correr, driblar y meterle un gol al calendario.


EL SOL

Al sol nunca le importó la gente; aunque, desde tiempos inmemoriales, fuera proclamado rey y Dios de todos los mortales. Al sol solo le preocupa el calor interno que siente, el paso de los siglos y su “megafín”.
Hasta los grandes dioses y astros tienen, y temen, la seguridad de que han de dejar de serlo.


LA LUNA

La luna escribió una noche un poema de amor que decía la noche mientras observaba su lado oscuro.
Fue muy leído y hubo comentarios entre las nubes.
Muchas estrellas, guiñando un ojo, le dieron un “me gusta”. Pero la luna, que no es tan enamoradiza como se cree, a partir de entonces se pasó a la prosa.
Buenas tardes.
Me encantan estos tres micros que me escribes.
Me gusta leerte y aprender como se hacen.
Un saludo
 
Buenas tardes.
Me encantan estos tres micros que me escribes.
Me gusta leerte y aprender como se hacen.
Un saludo
Muchas gracias, Fabiola. Seguimos aprendiendo, yo el primero, que también me gustaría saber cómo se hacen; aunque escribiendo pequeñas historias o pensamientos como el de tu microrrelato o los míos, seguro que algo aprendemos.
Un saludote desde estos cielos nublados que amenazan con más lluvia.
 
Muchas gracias, Fabiola. Seguimos aprendiendo, yo el primero, que también me gustaría saber cómo se hacen; aunque escribiendo pequeñas historias o pensamientos como el de tu microrrelato o los míos, seguro que algo aprendemos.
Un saludote desde estos cielos nublados que amenazan con más lluvia.

Es un gusto entrar en tu espacio.
Aprendo mas en tu espacio que en mucho de los que se consideran jefes del cotarro.
Hasta otra.
 
Es un gusto entrar en tu espacio.
Aprendo mas en tu espacio que en mucho de los que se consideran jefes del cotarro.
Hasta otra.
De muchas fuentes se puede beber; la mía es solo una fuentecilla de plaza en una aldea, o un arroyo de montaña que se alegra de poder servir para algo, aunque sea para calmar alguna sed que otra.
Si tienes alguna duda al escribir… no dudes en preguntar.

Un abrazote.
 
De muchas fuentes se puede beber; la mía es solo una fuentecilla de plaza en una aldea, o un arroyo de montaña que se alegra de poder servir para algo, aunque sea para calmar alguna sed que otra.
Si tienes alguna duda al escribir… no dudes en preguntar.

Un abrazote.
Me cuesta mucho escribir por mi ignorancia en ortografía, cosa que ahora estoy estudiando y poco a poco sé de que va; las rimas, los acentos, las comas, otro de mis calvarios etc
Gracias por ofrecerte y sé que lo dices de verdad.
Si en algo te puedo ayudar que no tenga ortografía, lo haré con mucho gusto.
Un beso
 
Me cuesta mucho escribir por mi ignorancia en ortografía, cosa que ahora estoy estudiando y poco a poco sé de que va; las rimas, los acentos, las comas, otro de mis calvarios etc
Gracias por ofrecerte y sé que lo dices de verdad.
Si en algo te puedo ayudar que no tenga ortografía, lo haré con mucho gusto.
Un beso
Pues eso mismo; para ayudarnos estamos y hacer placenteros recorridos y aprendizajes.
Un abrazote, Fabiola, y las palabras quedan como en los antiguos tratos de toda la vida;)
 
Pues eso mismo; para ayudarnos estamos y hacer placenteros recorridos y aprendizajes.
Un abrazote, Fabiola, y las palabras quedan como en los antiguos tratos de toda la vida;)

Es verdad recuerdo a mi yaya que me enseñaba los tratos que por escrito en un papel de cuaderno o de envolver la carne se hacían antiguamente.
La palabra dicha, el apretón de manos o una cruz era suficiente.
Se confiaba en las personas.
 
Es verdad recuerdo a mi yaya que me enseñaba los tratos que por escrito en un papel de cuaderno o de envolver la carne se hacían antiguamente.
La palabra dicha, el apretón de manos o una cruz era suficiente.
Se confiaba en las personas.
Entre confianzas andamos. Si tienes alguna duda aquí estoy; yo puedo hacer alguna corrección o decir ¡Qué bueno!... según.
La ortografía la compartimos, y los contratos son como siempre de palabra, firma y sello sin atenuantes.
Así eran los contratos más fiables; de persona a persona.
Allá va un abrazote desde las riberas del Júcar.
 
Entre confianzas andamos. Si tienes alguna duda aquí estoy; yo puedo hacer alguna corrección o decir ¡Qué bueno!... según.
La ortografía la compartimos, y los contratos son como siempre de palabra, firma y sello sin atenuantes.
Así eran los contratos más fiables; de persona a persona.
Allá va un abrazote desde las riberas del Júcar.
Un placer charlar contigo y compartir letras
Hasta otro rato
 
LA NOCHE

Esa tarde la noche guiñó un ojo y dio paso libre al crepúsculo. Se ofreció a todo aquel que lograra vencer sus oscuridades.
Suele la noche encerrarse en sí misma, suelen los nocturnos abrirle todas las puertas.
Pero la noche también tiene ventanas y desde ellas, dependiendo de la altura, uno puede ver las estrellas o estrellarse.
A la noche lo que más le gusta es observarnos.


EL DÍA

El día se levantó perezoso; las nieblas matinales siempre le produjeron artrosis en la mirada y en el cuerpo una sensación de boicot, de perjuicio, de robo a nube armada.
Para el día es muy importante levantarse con el pie derecho y saber que puede contar con el izquierdo para regatear las horas.
Sabe que tiene que atacar, correr, driblar y meterle un gol al calendario.


EL SOL

Al sol nunca le importó la gente; aunque, desde tiempos inmemoriales, fuera proclamado rey y Dios de todos los mortales. Al sol solo le preocupa el calor interno que siente, el paso de los siglos y su “megafín”.
Hasta los grandes dioses y astros tienen, y temen, la seguridad de que han de dejar de serlo.


LA LUNA

La luna escribió una noche un poema de amor que decía la noche mientras observaba su lado oscuro.
Fue muy leído y hubo comentarios entre las nubes.
Muchas estrellas, guiñando un ojo, le dieron un “me gusta”. Pero la luna, que no es tan enamoradiza como se cree, a partir de entonces se pasó a la prosa.

¡Qué bueno Vicent! que manera tan genial de vapulear a esos astros tan poderosos: el sol y la luna. El día para mi es mas humilde como debería ser el ser humano porque fundamentalmente dependemos de uno de ellos , la luna influye pero en un segundo plano.
Yo procuro levantarme siempre con los dos pies pero es cierto que no siempre lo consigo .Hay días en los que ni siquiera quiero levantarme pero la voz de la razón acaba levantándome y mas pronto que tarde encaro el día con una cierta satisfacción .
Bueno, todo esto era para decirte que me ha encantado esta microprosa, hacia tiempo que el sol la luna y el día no me comunicaban tantas cosas en el lenguaje escrito.
Abrazos y feliz domingo en ese fuego de la chimenea con una mesa redonda:)
 
¡Qué bueno Vicent! que manera tan genial de vapulear a esos astros tan poderosos: el sol y la luna. El día para mi es mas humilde como debería ser el ser humano porque fundamentalmente dependemos de uno de ellos , la luna influye pero en un segundo plano.
Yo procuro levantarme siempre con los dos pies pero es cierto que no siempre lo consigo .Hay días en los que ni siquiera quiero levantarme pero la voz de la razón acaba levantándome y mas pronto que tarde encaro el día con una cierta satisfacción .
Bueno, todo esto era para decirte que me ha encantado esta microprosa, hacia tiempo que el sol la luna y el día no me comunicaban tantas cosas en el lenguaje escrito.
Abrazos y feliz domingo en ese fuego de la chimenea con una mesa redonda:)
La humildad ante todo. Materia somos; con soles, lunas, noches y días que nos ponen en su punto de mira; pero, ya sabes, tenemos recursos para echar un guiño al día a día y acomodar los pasos al bajarse de la cama... después un buen almuerzo para encajar los huesos en la piel. En eso estamos.
Besos desde este día regalado que me trajo un poco de descanso... ahora, luego, miro la lista de tareas que me han dejado je je. Ya salió el sol.
 
Excelentes microrrelatos nos has compartido Vincent sobre estos personajes que tanta influencia tienen en nosotros.
Me encanto encontrarte en este foro, fue una grata sorpresa leer esta preciosa obra. Un gran abrazo colmado de sonrisas.
Muchas gracias, Laly; me llega la sonrisa y comparto estos astros con días y noches de por medio.
Un abrazo al amanecer.
 
LA NOCHE

Esa tarde la noche guiñó un ojo y dio paso libre al crepúsculo. Se ofreció a todo aquel que lograra vencer sus oscuridades.
Suele la noche encerrarse en sí misma, suelen los nocturnos abrirle todas las puertas.
Pero la noche también tiene ventanas y desde ellas, dependiendo de la altura, uno puede ver las estrellas o estrellarse.
A la noche lo que más le gusta es observarnos.


EL DÍA

El día se levantó perezoso; las nieblas matinales siempre le produjeron artrosis en la mirada y en el cuerpo una sensación de boicot, de perjuicio, de robo a nube armada.
Para el día es muy importante levantarse con el pie derecho y saber que puede contar con el izquierdo para regatear las horas.
Sabe que tiene que atacar, correr, driblar y meterle un gol al calendario.


EL SOL

Al sol nunca le importó la gente; aunque, desde tiempos inmemoriales, fuera proclamado rey y Dios de todos los mortales. Al sol solo le preocupa el calor interno que siente, el paso de los siglos y su “megafín”.
Hasta los grandes dioses y astros tienen, y temen, la seguridad de que han de dejar de serlo.


LA LUNA

La luna escribió una noche un poema de amor que decía la noche mientras observaba su lado oscuro.
Fue muy leído y hubo comentarios entre las nubes.
Muchas estrellas, guiñando un ojo, le dieron un “me gusta”. Pero la luna, que no es tan enamoradiza como se cree, a partir de entonces se pasó a la prosa.
Ahí te va otro like para la luna y sus amigos. Un abrazo, Alonso.
 

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