• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

La fiesta fue en Brandenburgo

Pessoa

Moderador Foros Surrealistas.o
Miembro del equipo
Moderadores
LA FIESTA FUE EN BRANDENBURGO



¿Quien dormirá en el bosque perfumado de tus axilas?

Santuario o manicomio o manantial de estrellas

Tu brazo alzado corta el viento y libera feromonas

y tus cánticos vesperales invitan al lenocinio

tras las callejas ambiguas sórdidamente ocultadas



En la lejanía del sueño invito al manantial y a su monótona prédica

melodiosa compañía bajo las arcadas de piedra

poliédrica conjunción de los ámbitos bajo las gárgolas

Como en un amanecido entorno las gacelas corren a la mística fontana

se extienden los manteles siderales para el ágape de las nubes y las aves



Columnas de oscuros pórfiros y abejorros zumbadores

delimitan el campo de juego como guedejas sonoras de tu cabello o el trigo

La fiesta fue en Branderburgo y los violines viciados vaciaron de vino el ánfora


Caballos alborozados trajeron a las ausentes bellas

mientras los cisnes en su albor se enjaezaban con guirnaldas de rubias abejas

el césped encrespado y rutilante amenizaba las tardes sofocadas de rubíes

disputados por esbeltos unicornios y la soldadesca ajena



La fiesta fue en Brandenburgo retozada por lansquenetes y algunas hetairas viejas

Un grueso Johan Sebastian con su peluca empolvada

esperaba sentado en el borde del camino imaginando feroces pentagramas

que destilaría como un llanto o un ensueño sobre el rostro enamorado de su fiel Ana María



Apenas resonaban ya los estruendos portentosos de la última batalla

y los cadáveres satisfechos regresaban a sus tumbas

La fiesta fue en Brandenburgo...



j28y8106.jpg



Ilust.: Peter Bruegel “El viejo”. El triunfo de la Muerte. 1562
 
LA FIESTA FUE EN BRANDENBURGO



¿Quien dormirá en el bosque perfumado de tus axilas?

Santuario o manicomio o manantial de estrellas

Tu brazo alzado corta el viento y libera feromonas

y tus cánticos vesperales invitan al lenocinio

tras las callejas ambiguas sórdidamente ocultadas



En la lejanía del sueño invito al manantial y a su monótona prédica

melodiosa compañía bajo las arcadas de piedra

poliédrica conjunción de los ámbitos bajo las gárgolas

Como en un amanecido entorno las gacelas corren a la mística fontana

se extienden los manteles siderales para el ágape de las nubes y las aves



Columnas de oscuros pórfiros y abejorros zumbadores

delimitan el campo de juego como guedejas sonoras de tu cabello o el trigo

La fiesta fue en Branderburgo y los violines viciados vaciaron de vino el ánfora


Caballos alborozados trajeron a las ausentes bellas

mientras los cisnes en su albor se enjaezaban con guirnaldas de rubias abejas

el césped encrespado y rutilante amenizaba las tardes sofocadas de rubíes

disputados por esbeltos unicornios y la soldadesca ajena



La fiesta fue en Brandenburgo retozada por lansquenetes y algunas hetairas viejas

Un grueso Johan Sebastian con su peluca empolvada

esperaba sentado en el borde del camino imaginando feroces pentagramas

que destilaría como un llanto o un ensueño sobre el rostro enamorado de su fiel Ana María



Apenas resonaban ya los estruendos portentosos de la última batalla

y los cadáveres satisfechos regresaban a sus tumbas

La fiesta fue en Brandenburgo...



j28y8106.jpg



Ilust.: Peter Bruegel “El viejo”. El triunfo de la Muerte. 1562
Unas hermosas letras pones a mi alcance
Gracias por compartirlas
Un saludo
 
Mi estimado compañero Antonio Cuello: mi agradecimiento por esta nueva visita y tus palabras, que comparto. En el caso de este poema, fruto de una audición del concierto de Bramdenburgo nº 2 del "viejo Pelucas", como lo llamaba cariñosamente, casi filiamente cariñoso, un desaparecido crítico musical español, que me hizo brotar alguna frase a la que me así para desarrollarla y sacar lo que finalmente salió. Pero Banderburgo daría a un buen poeta para escribir varios poemarios. De manera que sí, que pudiera decirse que di la batalla por perdida y me retiré para disfrutar de la honrosa derrota. Mis saludos cordiales,
miguel
 
LA FIESTA FUE EN BRANDENBURGO



¿Quien dormirá en el bosque perfumado de tus axilas?

Santuario o manicomio o manantial de estrellas

Tu brazo alzado corta el viento y libera feromonas

y tus cánticos vesperales invitan al lenocinio

tras las callejas ambiguas sórdidamente ocultadas



En la lejanía del sueño invito al manantial y a su monótona prédica

melodiosa compañía bajo las arcadas de piedra

poliédrica conjunción de los ámbitos bajo las gárgolas

Como en un amanecido entorno las gacelas corren a la mística fontana

se extienden los manteles siderales para el ágape de las nubes y las aves



Columnas de oscuros pórfiros y abejorros zumbadores

delimitan el campo de juego como guedejas sonoras de tu cabello o el trigo

La fiesta fue en Branderburgo y los violines viciados vaciaron de vino el ánfora


Caballos alborozados trajeron a las ausentes bellas

mientras los cisnes en su albor se enjaezaban con guirnaldas de rubias abejas

el césped encrespado y rutilante amenizaba las tardes sofocadas de rubíes

disputados por esbeltos unicornios y la soldadesca ajena



La fiesta fue en Brandenburgo retozada por lansquenetes y algunas hetairas viejas

Un grueso Johan Sebastian con su peluca empolvada

esperaba sentado en el borde del camino imaginando feroces pentagramas

que destilaría como un llanto o un ensueño sobre el rostro enamorado de su fiel Ana María



Apenas resonaban ya los estruendos portentosos de la última batalla

y los cadáveres satisfechos regresaban a sus tumbas

La fiesta fue en Brandenburgo...



j28y8106.jpg



Ilust.: Peter Bruegel “El viejo”. El triunfo de la Muerte. 1562

Excelente trabajo poético en que los ideales chocan con la cruda realidad... la ironía en exquisitos juegos metafóricos, magistral y admirable arte de la palabra, querido amigo Miguel. Un abrazo, y mis mejores deseos siempre.
 
Última edición:
LA FIESTA FUE EN BRANDENBURGO



¿Quien dormirá en el bosque perfumado de tus axilas?

Santuario o manicomio o manantial de estrellas

Tu brazo alzado corta el viento y libera feromonas

y tus cánticos vesperales invitan al lenocinio

tras las callejas ambiguas sórdidamente ocultadas



En la lejanía del sueño invito al manantial y a su monótona prédica

melodiosa compañía bajo las arcadas de piedra

poliédrica conjunción de los ámbitos bajo las gárgolas

Como en un amanecido entorno las gacelas corren a la mística fontana

se extienden los manteles siderales para el ágape de las nubes y las aves



Columnas de oscuros pórfiros y abejorros zumbadores

delimitan el campo de juego como guedejas sonoras de tu cabello o el trigo

La fiesta fue en Branderburgo y los violines viciados vaciaron de vino el ánfora


Caballos alborozados trajeron a las ausentes bellas

mientras los cisnes en su albor se enjaezaban con guirnaldas de rubias abejas

el césped encrespado y rutilante amenizaba las tardes sofocadas de rubíes

disputados por esbeltos unicornios y la soldadesca ajena



La fiesta fue en Brandenburgo retozada por lansquenetes y algunas hetairas viejas

Un grueso Johan Sebastian con su peluca empolvada

esperaba sentado en el borde del camino imaginando feroces pentagramas

que destilaría como un llanto o un ensueño sobre el rostro enamorado de su fiel Ana María



Apenas resonaban ya los estruendos portentosos de la última batalla

y los cadáveres satisfechos regresaban a sus tumbas

La fiesta fue en Brandenburgo...



j28y8106.jpg



Ilust.: Peter Bruegel “El viejo”. El triunfo de la Muerte. 1562
Aquella fiesta acabo en el espejo reverberante de la muerte. una intensa aplicacion que
se teje desde la confluencia del lienzo y deja espacios para establecer que esas llagas
de desproteccion son aplicables a la actualidad presente. es muy hermosa esa tereapia
errante que busca esencia y ejemplos en el pasado. excelente. saludos amables de luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba