Reloj

César Guevar

Poeta que considera el portal su segunda casa
Lentamente se va sumergiendo el domingo en el océano sin fondo de lo pasado, lo apenas vivido, disfrutado; lo sometido a olvido. La depredadora noche, con mirada inescrutable, anula la voluntad del día. Se alimenta de luz, ruidos… almas... un pedacito aquí, otro allá. Adormece a las criaturas (ojitos cándidos) con su canto sin melodías ni acordes. Y muerde otra semana de vida.

De que la carne sangre restada no se sienta, se encargará el reloj.


Sí, el despertador.
 
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Lentamente se va sumergiendo el domingo en el océano sin fondo de lo pasado, lo apenas vivido, disfrutado; lo sometido a olvido. La depredadora noche, con mirada inescrutable, anula la voluntad del día. Se alimenta de luz, de ruidos… almas... un pedacito aquí, otro pedacito allá. Adormece a las criaturas (ojitos cándidos) con su canto sin melodías ni acordes. Y muerde otra semana de vida.

De que la carne sangre restada no se sienta, se encarga el reloj.


Sí, el despertador.
Unas lindas y tristes letras asoman a mi paso
Gracias por compartirlas
Un saludo
 
Lentamente se va sumergiendo el domingo en el océano sin fondo de lo pasado, lo apenas vivido, disfrutado; lo sometido a olvido. La depredadora noche, con mirada inescrutable, anula la voluntad del día. Se alimenta de luz, ruidos… almas... un pedacito aquí, otro pedacito allá. Adormece a las criaturas (ojitos cándidos) con su canto sin melodías ni acordes. Y muerde otra semana de vida.

De que la carne sangre restada no se sienta, se encargará el reloj.


Sí, el despertador.
Esos pequeños detalles que son como el recuerdo repasado. un alimento abierto al canto
del tiempo que pasa. me gustó. saludos de luzyabsenta
 
Lentamente se va sumergiendo el domingo en el océano sin fondo de lo pasado, lo apenas vivido, disfrutado; lo sometido a olvido. La depredadora noche, con mirada inescrutable, anula la voluntad del día. Se alimenta de luz, ruidos… almas... un pedacito aquí, otro pedacito allá. Adormece a las criaturas (ojitos cándidos) con su canto sin melodías ni acordes. Y muerde otra semana de vida.

De que la carne sangre restada no se sienta, se encargará el reloj.


Sí, el despertador.

El tiempo que avanza y no se detiene,
Lentamente se va sumergiendo el domingo en el océano sin fondo de lo pasado, lo apenas vivido, disfrutado; lo sometido a olvido. La depredadora noche, con mirada inescrutable, anula la voluntad del día. Se alimenta de luz, ruidos… almas... un pedacito aquí, otro pedacito allá. Adormece a las criaturas (ojitos cándidos) con su canto sin melodías ni acordes. Y muerde otra semana de vida.

De que la carne sangre restada no se sienta, se encargará el reloj.


Sí, el despertador.

Que bien describe usted el paso del tiempo, lo que se fue, lo que nos deja...
Muy
Lentamente se va sumergiendo el domingo en el océano sin fondo de lo pasado, lo apenas vivido, disfrutado; lo sometido a olvido. La depredadora noche, con mirada inescrutable, anula la voluntad del día. Se alimenta de luz, ruidos… almas... un pedacito aquí, otro pedacito allá. Adormece a las criaturas (ojitos cándidos) con su canto sin melodías ni acordes. Y muerde otra semana de vida.

De que la carne sangre restada no se sienta, se encargará el reloj.


Sí, el despertador.

Que bien a descrito usted el triste paso del tiempo, todo lo que se va con el...

Me ha encantado leer su excelente trabajo.

Saluditos
 
El tiempo que avanza y no se detiene,


Que bien describe usted el paso del tiempo, lo que se fue, lo que nos deja...
Muy


Que bien a descrito usted el triste paso del tiempo, todo lo que se va con el...

Me ha encantado leer su excelente trabajo.

Saluditos

Si supiera, Issis, que su mensaje me hizo pensar en la Historia y en cómo el pasado inmediato y remoto va determinando el presente, es decir, el futuro. No completamente, claro, porque se van adveniendo y sumando circunstancias únicas, novedosas a la vida; pero sí una muy buena parte. Le cuesta a uno conseguir en todo ese juego de condicionamientos al "sacrosanto" albedrío... del cual nos ufanamos tanto.

De verdad le doy las gracias por haber venido hasta mis letras, que van conmigo por la línea de la vida hacia la nada, o hacia los dioses místicos de los que tanto se habla. A ver...

Todo lo bueno para usted.
 
Si supiera, Issis, que su mensaje me hizo pensar en la Historia y en cómo el pasado inmediato y remoto va determinando el presente, es decir, el futuro. No completamente, claro, porque se van adveniendo y sumando circunstancias únicas, novedosas a la vida; pero sí una muy buena parte. Le cuesta a uno conseguir en todo ese juego de condicionamientos al "sacrosanto" albedrío... del cual nos ufanamos tanto.

De verdad le doy las gracias por haber venido hasta mis letras, que van conmigo por la línea de la vida hacia la nada, o hacia los dioses místicos de los que tanto se habla. A ver...

Todo lo bueno para usted.

(Un poco cuatrapiado mi mensaje, pero bueno, voy aprendiendo)

Al contrario gracias a usted por compartir un sentir que invita a la reflexión.

Todo lo mejor para usted :)
Issis.
 
Me gusta tu prosa poética en la que haces referencia a ese día como especie de límite entre lo pasado ya vivido, fin de semana, y tal vez el futuro inmediato, comienzo de la siguiente semana.
 
Lentamente se va sumergiendo el domingo en el océano sin fondo de lo pasado, lo apenas vivido, disfrutado; lo sometido a olvido. La depredadora noche, con mirada inescrutable, anula la voluntad del día. Se alimenta de luz, ruidos… almas... un pedacito aquí, otro allá. Adormece a las criaturas (ojitos cándidos) con su canto sin melodías ni acordes. Y muerde otra semana de vida.

De que la carne sangre restada no se sienta, se encargará el reloj.


Sí, el despertador.
El tiempo es un señor muy mañoso, cuya mano no te suelta y el reloj, su instrumento para hacerse recurso no renovable. Y nos atamos a su compás para componer la ecuación de la vida, aún cuando nuestra supuesta libertad de acción nos nos alcance con cada segundo que pase.

...[Sí, el despertador.]
Tremendo marcador, que se repite cada mañana

Un verdadero placer recorrer esta micro reflexiva
Un abrazo!!
Feliz Domingo
Camelia
 
Me gusta tu prosa poética en la que haces referencia a ese día como especie de límite entre lo pasado ya vivido, fin de semana, y tal vez el futuro inmediato, comienzo de la siguiente semana.

No sé en qué planeta ando a veces... que se me pasa responder a los mensajes que buenamente, poetas como usted, me dejan. Qué vergüenza...

En todo caso, muchísimas gracias por haber venido a verme. La noche sigue haciendo lo suyo.
 
El reloj se encarga de muchas cosas César, ha sido un placer dejar mi huella en sus letras, abrazos fraternos en la distancia

Pues no se encargó de que me diera cuenta de tu bella presencia aquí, Lupe. O dirá él que esté más atento, que ya no soy un niño.

En todo caso, te agradezco tu paso por acá y te deseo todo lo bueno, mujer. ¿Sabes? Por algún extraño motivo me parece que estoy llegando a comprender cómo llegó a ver Dalí los relojes... y cómo los vio Einstein. Relojes líquidos...
 
El tiempo es un señor muy mañoso, cuya mano no te suelta y el reloj, su instrumento para hacerse recurso no renovable. Y nos atamos a su compás para componer la ecuación de la vida, aún cuando nuestra supuesta libertad de acción nos nos alcance con cada segundo que pase.

...[Sí, el despertador.]
Tremendo marcador, que se repite cada mañana

Un verdadero placer recorrer esta micro reflexiva
Un abrazo!!
Feliz Domingo
Camelia

Somos partículas de universo reunidas de manera particular (lo de particular quizás ni tanto) por un brevísimo instante cósmico al que llamamos (con nuestra característica ilusión-soberbia "Tiempo").

¡La ecuación de la vida! Quién sabe si se trata más bien de una inecuación, Camelia, con todo y su intervalo... yo diría que cerrado por ambos extremos. O de algo que ni siquiera nos hemos podido imaginar bien, dadas nuestras limitaciones. Sobre todo esa proverbial soberbia; autoconfianza tan típica de Occidente en la que vivimos sumidos... estúpidamente confiados.

Pero ya me puse occidental yo también, y lo importante aquí es que tuviste a bien leerme y pensar en las babosadas de poeta que dije. Todo ello es un hermoso regalo de tu parte, al que no había respondido porque de verdad no me di cuenta en su momento de que me había sido dado. Muchas mujeres dicen que así somos los hombres: nunca nos damos cuenta de nada. Yo pienso que fue solo un pequeño accidente.

Ojalá estés viviendo tu tiempo rodeada de circunstancias que te propicien felicidad. Todo lo bueno para ti, compañera.
 
Somos partículas de universo reunidas de manera particular (lo de particular quizás ni tanto) por un brevísimo instante cósmico al que llamamos (con nuestra característica ilusión-soberbia "Tiempo").

¡La ecuación de la vida! Quién sabe si se trata más bien de una inecuación, Camelia, con todo y su intervalo... yo diría que cerrado por ambos extremos. O de algo que ni siquiera nos hemos podido imaginar bien, dadas nuestras limitaciones. Sobre todo esa proverbial soberbia; autoconfianza tan típica de Occidente en la que vivimos sumidos... estúpidamente confiados.

Pero ya me puse occidental yo también, y lo importante aquí es que tuviste a bien leerme y pensar en las babosadas de poeta que dije. Todo ello es un hermoso regalo de tu parte, al que no había respondido porque de verdad no me di cuenta en su momento de que me había sido dado. Muchas mujeres dicen que así somos los hombres: nunca nos damos cuenta de nada. Yo pienso que fue solo un pequeño accidente.

Ojalá estés viviendo tu tiempo rodeada de circunstancias que te propicien felicidad. Todo lo bueno para ti, compañera.
Ay! César pero es que también me has sacado una sonrisa después de un día de arduo Excel y números, más números.
Me haces reconsiderar lo de ser ecuación, y porque me es aledaño los temas donde la Matemática tiene su hermosa cara. Y sí, una inecuación, por supuesto con sus tremendos intervalos cerrados pa' la derecha y pa' la izquierda, Sin más opciones, pero ves lo largo qué es y lo pequeños que somos. Todo es relativo, y este tema da para mucho y ambos sentidos.

Tanto como para decirte que no hace falta explicar, el "tiempo" es perfecto cuando se trata de compartir.
Gracias inmensas por la devolución, los buenos deseos y el momento.

Un abrazo con mis mejores deseos por una muy buena semana.
Camelia
 
Ay! César pero es que también me has sacado una sonrisa después de un día de arduo Excel y números, más números.
Me haces reconsiderar lo de ser ecuación, y porque me es aledaño los temas donde la Matemática tiene su hermosa cara. Y sí, una inecuación, por supuesto con sus tremendos intervalos cerrados pa' la derecha y pa' la izquierda, Sin más opciones, pero ves lo largo qué es y lo pequeños que somos. Todo es relativo, y este tema da para mucho y ambos sentidos.

Tanto como para decirte que no hace falta explicar, el "tiempo" es perfecto cuando se trata de compartir.
Gracias inmensas por la devolución, los buenos deseos y el momento.

Un abrazo con mis mejores deseos por una muy buena semana.
Camelia

Pues me encanta haberte hecho sonreir... Excel y números más números: un coctel que solo saben disfrutar algunas personas. No me extraña que paguen por tomarlo.

El tiempo se toprna en una cosa breve, fugaz, cuando de compartir se trata, sí. Tal vez en ello radique la perfección de la que hablas, no lo sé.

En fin, te saludo desde la madrugada de un barrio perdido en el lejano-este de Caracas, Cami de las Camelias. Gracias por la poesía de reescribirme, de conversar, de leer bien, de acompañar. Lo aprecio mucho.
 

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