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Flor de Alcino

Manuel Bast

Poeta que considera el portal su segunda casa
Me dijo: “no es tu culpa
que yo me retire de tu vida”.

ANONIMO

Te fuiste una noche, viejo,
mientras yo estaba dormido
y el recuerdo de esa noche,
vivo, vivo y nunca olvido.

¡Cuánto qué costó!, mi viejo,
atravesar el camino,
sin el apoyo de un padre,
solos, trazando el destino.

Ya pasabas de cuarenta,
viejo ¡qué poco vivimos!,
casi no te vi al crecer,
casi, casi no nos vimos.

...tantos recuerdos que faltan
de las cosas que no hicimos.

Nunca sabrás que por hambre
de puerta en puerta pedimos;
nunca sabrás que mi madre
planchó ropa de vecinos.

No sabrás nunca el porqué,
como, cuando, y que sentimos,
no lo sabrás, ¿para qué?,
si para ti no existimos.

Empero te digo en letras,
pues platicar no pudimos:
¡Qué ni mi madre fue puta
ni tus hijos flor de Alcino!


© Manuel Bastidas Mora
Venezuela
 
Última edición:
me dijo: “no es tu culpa
que yo me retire de tu vida”.
ANONIMO


Te fuiste una noche, viejo,
mientras yo estaba dormido,
y el recuerdo de esa noche,
vivo, vivo y nunca olvido.

¡Cuanto que costó!, mi viejo,
atravesar el camino,
sin el apoyo de un padre,
solos, trazando el destino.

Ya pasabas de cuarenta,
viejo, que poco vivimos,
casi no te vi al crecer,
casi, casi no nos vimos.

…tantos recuerdos que faltan
de las cosas que no hicimos.

Nunca sabrás que por hambre,
de puerta en puerta pedimos,
Nunca sabrás que mi madre,
planchó ropa de vecinos.

No sabrás nunca el por qué,
como, cuando, y qué sentimos,
no lo sabrá y para qué?,
si para usted no existimos.

Empero te digo en letras,
pues platicar no pudimos,
que ni mi madre fue puta,
ni tus hijos flor de Alcino.


© Manuel Bastidas Mora
Venezuela
Me han dejado sin palabras estos versos sinceros en donde la falta del padre se hace presente. Profunda temática en un poema que se lee maravillosamente.
Con mi saludo muy cordial.
 
me dijo: “no es tu culpa
que yo me retire de tu vida”.
ANONIMO


Te fuiste una noche, viejo,
mientras yo estaba dormido,
y el recuerdo de esa noche,
vivo, vivo y nunca olvido.

¡Cuanto que costó!, mi viejo,
atravesar el camino,
sin el apoyo de un padre,
solos, trazando el destino.

Ya pasabas de cuarenta,
viejo, que poco vivimos,
casi no te vi al crecer,
casi, casi no nos vimos.

…tantos recuerdos que faltan
de las cosas que no hicimos.

Nunca sabrás que por hambre,
de puerta en puerta pedimos,
Nunca sabrás que mi madre,
planchó ropa de vecinos.

No sabrás nunca el por qué,
como, cuando, y qué sentimos,
no lo sabrá y para qué?,
si para usted no existimos.

Empero te digo en letras,
pues platicar no pudimos,
que ni mi madre fue puta,
ni tus hijos flor de Alcino.


© Manuel Bastidas Mora
Venezuela
Tan sincero, sencillo y emotivo poema debería ser más comentado.
Me gustó mucho, Manuel
Un abrazo
 
Aplaudo con entusiadsmo este romance trágico que nos presentas Manuel; hablas en él de muchas cosas que tocan la fibra sensible del lector de forma muy poética.

Permíteme que te felicite, amigo, por este magnífico trabajo.

Un cordial saludo.

me dijo: “no es tu culpa
que yo me retire de tu vida”.
ANONIMO


Te fuiste una noche, viejo,
mientras yo estaba dormido,
y el recuerdo de esa noche,
vivo, vivo y nunca olvido.

¡Cuanto que costó!, mi viejo,
atravesar el camino,
sin el apoyo de un padre,
solos, trazando el destino.

Ya pasabas de cuarenta,
viejo, que poco vivimos,
casi no te vi al crecer,
casi, casi no nos vimos.

…tantos recuerdos que faltan
de las cosas que no hicimos.

Nunca sabrás que por hambre,
de puerta en puerta pedimos,
Nunca sabrás que mi madre,
planchó ropa de vecinos.

No sabrás nunca el por qué,
como, cuando, y qué sentimos,
no lo sabrá y para qué?,
si para usted no existimos.

Empero te digo en letras,
pues platicar no pudimos,
que ni mi madre fue puta,
ni tus hijos flor de Alcino.


© Manuel Bastidas Mora
Venezuela
 
Lesmo, Epimeteo, Juan... Vaya a ustedes un abrazo y el agradecimiento por pasearse por mis letras, reconocimiento que no creo merecer pero que, por tal, agradezco infinitamente. Gracias amigos por sus consejos y por su disposición a la enseñanza. No saben ustedes cuanto he crecido espiritualmente durante estos pocos días en este maravilloso portal, no imaginan cuanto he aprendido.

Nuevamente reitero mi alta estima y aprecio más allá de la distancia.

MANUEL BASTIDAS MORA
 
Me dijo: “no es tu culpa
que yo me retire de tu vida”.

ANONIMO

Te fuiste una noche, viejo,
mientras yo estaba dormido
y el recuerdo de esa noche,
vivo, vivo y nunca olvido.

¡Cuánto qué costó!, mi viejo,
atravesar el camino,
sin el apoyo de un padre,
solos, trazando el destino.

Ya pasabas de cuarenta,
viejo ¡qué poco vivimos!,
casi no te vi al crecer,
casi, casi no nos vimos.

...tantos recuerdos que faltan
de las cosas que no hicimos.

Nunca sabrás que por hambre
de puerta en puerta pedimos;
nunca sabrás que mi madre
planchó ropa de vecinos.

No sabrás nunca el porqué,
como, cuando, y que sentimos,
no lo sabrás, ¿para qué?,
si para ti no existimos.

Empero te digo en letras,
pues platicar no pudimos:
¡Qué ni mi madre fue puta
ni tus hijos flor de Alcino!


© Manuel Bastidas Mora
Venezuela

Intenso y sorprendente. Con toda la sincerida del alma ha sido un placer encontrar este bello poema. Mi saludo cordial.
 
Me dijo: “no es tu culpa
que yo me retire de tu vida”.

ANONIMO

Te fuiste una noche, viejo,
mientras yo estaba dormido
y el recuerdo de esa noche,
vivo, vivo y nunca olvido.

¡Cuánto qué costó!, mi viejo,
atravesar el camino,
sin el apoyo de un padre,
solos, trazando el destino.

Ya pasabas de cuarenta,
viejo ¡qué poco vivimos!,
casi no te vi al crecer,
casi, casi no nos vimos.

...tantos recuerdos que faltan
de las cosas que no hicimos.

Nunca sabrás que por hambre
de puerta en puerta pedimos;
nunca sabrás que mi madre
planchó ropa de vecinos.

No sabrás nunca el porqué,
como, cuando, y que sentimos,
no lo sabrás, ¿para qué?,
si para ti no existimos.

Empero te digo en letras,
pues platicar no pudimos:
¡Qué ni mi madre fue puta
ni tus hijos flor de Alcino!


© Manuel Bastidas Mora
Venezuela
Precioso!!!! Un abrazo, Manuel.
 
Me dijo: “no es tu culpa
que yo me retire de tu vida”.

ANONIMO

Te fuiste una noche, viejo,
mientras yo estaba dormido
y el recuerdo de esa noche,
vivo, vivo y nunca olvido.

¡Cuánto qué costó!, mi viejo,
atravesar el camino,
sin el apoyo de un padre,
solos, trazando el destino.

Ya pasabas de cuarenta,
viejo ¡qué poco vivimos!,
casi no te vi al crecer,
casi, casi no nos vimos.

...tantos recuerdos que faltan
de las cosas que no hicimos.

Nunca sabrás que por hambre
de puerta en puerta pedimos;
nunca sabrás que mi madre
planchó ropa de vecinos.

No sabrás nunca el porqué,
como, cuando, y que sentimos,
no lo sabrás, ¿para qué?,
si para ti no existimos.

Empero te digo en letras,
pues platicar no pudimos:
¡Qué ni mi madre fue puta
ni tus hijos flor de Alcino!


© Manuel Bastidas Mora
Venezuela
Buenas tardes
Un placer encontrarte al entrar y ver tus lindas letras a mi paso
Gracías
Un saludo
 

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