Cecilya
Cecy
Sucede entre las finas sedas de la noche
o en los brazos gentiles del silencio amanecido
cuando un poema me convoca, me posee,
cuando se transforma en un recurso amado
en una carta futura
una epístola narrada por tu voz que no necesito imaginarme.
Y abrazo un papel de arroz y viento
una pluma que danza en círculos
y perpetro el rito de escribirte
deteniéndome a sentir, a respirarte
para reanudar luego la cadencia de palabras
elegidas con el tacto sutil que se brinda a una joya.
Y así mi creación
mi ofrenda blanca ataviada como una novia de versos
mi deseo más firme y arraigado,
río de inspiración que brotó por culpa de tus ojos de alquimista
se inscribe en la realidad que jamás conocerá el olvido.
Leo, vuelvo a leer
me pregunto si todo lo plasmado en esta eternidad verbal
puede reflejar fielmente lo que me causas
si soy capaz de representar exactamente
mi amor de sed, de agua dulce, de agua limpia…
Alcanzo entonces el punto y el final
a veces una lágrima noble cierra el acto y la poesía,
pero tú sabes que fui mucho más lejos
que caminé más allá de la frontera literaria
comprendes que siempre fue y es el corazón
mi alma una vez más entregada a ti...
mi vida.
.......................