selenschek manfred
Hijo de la Luna
En mis ojos la niña transparente,
con su inquieto vibrar fabrica el mundo,
si la tengo a mi lado me confundo
y si quiero abrasarla, de repente,
me pierdo en su sonrisa sin morirme.
Puede pasar el día indiferente,
a un tiempo sin agujas en mi mente
con mi ser extasiado puedo irme.
Mi niña con su gracia me derrama,
es mirar sin estar en lo visible
acento en la vocal que dice ama.
Ese mundo virtual cuando la abraso,
entre el cielo y mi ser es la amalgama.
Una pausa, al final de un rojo ocaso.
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