No puedes...
...detener la mirada
sobre la blanca geografía femenina
que se posa ante ti
el temblor apasionado de tus manos
se deslizan por la turgente montaña
que aletean como aves en el cielo / cuerpo.
La sensual imagen de la creación divina
provoca una gran y fascinante atracción
y como imán intentas atraer hacia ti
para seducirla a tu antojo y al tenerla entre tus brazos
con movimiento acelerado y suave
provocar un torbellino apasionado.
No puedes...
...dejar de observar los húmedos labios
ni la sonrisa de la luna encantada
que te embriaga y despierta en ti
una insaciable ansia y apetito libidinoso
y juntos romper las cadenas del miedo
y vivir en libertad.