Ni las letras chiquitas

Camy

Camelia Miranda

Puerta inacabada
Una obligada apertura,
invariable,
de severa travesía.
Natividad de un viernes nublo
y la palabra muda,
última flor en la mesa de un recuerdo.

Diciembre,
ausente de guirnaldas,
un abur a las presencias diarias;
del sendero de aquellas llamas
que avivaron soledades
y la caricia del silencio tan necesario,
bordando aromas en las sábanas.

También vio pasar el umbral,
el embalaje salado de erratas
con su etiqueta de “no olvido”,
haciendo contraste
con los dulces platos compartidos,
la feria de estrenarse
ante los sencillos regalos de la tarde
y el vergel,
que se iba apagando entre las manos.

Y al oído, no faltaron campanitas
para alegrar la sinfonía en el alma,
pero le sumaron las ventiscas,
un embate inesperado de ambas partes.

Supongo que algo debe haber quedado
en tus hojas de vida,
y después de todo,
ojalá haya cambiado la acústica
o mejor aún,
la novedad de una nueva,
que no me alcanzó,
ni siquiera por absolución.

No cabe todo en este fallo
y tampoco lugar para el desahucio,

el libre albedrío de evocarte…


Claudican las letras chiquitas que nadie lee
y con su vana liza, el viaje para hospedarte;
en todos los giros de una cuenta sin cuenta,
la ambrosía de esa visión tan apetecible,
donde siempre voy a querer estar,
el lugar en el que mi ser se encuentra
y se ensancha,
avivando mi torrente con olores a hierba mojada
y las postales lumínicas desde el lente de tu mirada.

Una canción,
tu sonrisa
y ninguna posibilidad
de derogar mi exclusividad.

vintage-old-camera-2713285.jpg

 

Archivos adjuntos

  • vintage-old-camera-2713285.jpg
    vintage-old-camera-2713285.jpg
    198,3 KB · Visitas: 464
Última edición:
Puerta inacabada
Una obligada apertura,
invariable,
de severa travesía.
Natividad de un viernes nublo
y la palabra muda,
última flor en la mesa de un recuerdo.

Diciembre,
ausente de guirnaldas,
un abur a las presencias diarias;
del sendero de aquellas llamas
que avivaron soledades
y la caricia del silencio tan necesario,
bordando aromas en las sábanas.

También vio pasar el umbral,
el embalaje salado de erratas
con su etiqueta de “no olvido”,
haciendo contraste
con los dulces platos compartidos,
la feria de estrenarse
ante los sencillos regalos de la tarde
y el vergel,
que se iba apagando entre las manos.

Y al oído, no faltaron campanitas
para alegrar la sinfonía en el alma,
pero le sumaron las ventiscas,
un embate inesperado de ambas partes.

Supongo que algo debe haber quedado
en tus hojas de vida,
y después de todo,
ojalá haya cambiado la acústica
o mejor aún,
la novedad de una nueva,
que no me alcanzó,
ni siquiera por absolución.

No cabe todo en este fallo
y tampoco lugar para el desahucio,

el libre albedrío de evocarte…


Claudican las letras chiquitas que nadie lee
y con su vana liza, el viaje para hospedarte;
en todos los giros de una cuenta sin cuenta,
la ambrosía de esa visión tan apetecible,
donde siempre voy a querer estar,
el lugar en el que mi ser se encuentra
y se ensancha,
avivando mi torrente con olores a hierba mojada
y las postales lumínicas desde el lente de tu mirada.

Una canción,
tu sonrisa
y ninguna posibilidad
de derogar mi exclusividad.

Ver el archivos adjunto 57546
Wooow, recuerdos vivencias, contratos sin leer, fotos llenas de felicidad y hoy angustias curvas del alma. Un conglomerado exquisito y de muy alta lírica para estos impresionantes versos, introspectiva, muy íntimos que en cada letra arraiga el dolor y hasta amargura del corazón. Una maravillosa poesía incluso con el trasfondo de las letras chiquitas llamadas soledad.un aplauso de pie para este magistral poema Camy, mis reverencias y saludos para ti.
 
Hermoso y sentido ramillete de recuerdos que son el alimento y la sustancia de
tus letras, uno siempre quiere estar donde está el amor, la ilusión, la esperanza.
Un verdadero disfrute de lectura este poema que me encantó Camy, gracias por
compartirlo en el foro. Besitos cariñosos apretados en tus mejillas.
 
Wooow, recuerdos vivencias, contratos sin leer, fotos llenas de felicidad y hoy angustias curvas del alma. Un conglomerado exquisito y de muy alta lírica para estos impresionantes versos, introspectiva, muy íntimos que en cada letra arraiga el dolor y hasta amargura del corazón. Una maravillosa poesía incluso con el trasfondo de las letras chiquitas llamadas soledad.un aplauso de pie para este magistral poema Camy, mis reverencias y saludos para ti.

Muchas gracias Daniel por la primicia de tus palabras generosas al esporádico resabio de mi sentir dándole cabida a este poema y considerar mis letras de tal manera.
Un gusto tenerte en mi espacio de letras
Abrazos hasta tu orilla
Camelia
 
Hermoso y sentido ramillete de recuerdos que son el alimento y la sustancia de
tus letras, uno siempre quiere estar donde está el amor, la ilusión, la esperanza.
Un verdadero disfrute de lectura este poema que me encantó Camy, gracias por
compartirlo en el foro. Besitos cariñosos apretados en tus mejillas.
Así es querida Ana, es preferible conservar es parte que hace sentir bonito, le hace bien a la memoria, dándole el espacio y tamaño que merece.
Muchas gracias por tu presencia y la calidez de tus palabras.
Mi abrazo con cariño
Camelia
 
Un derroche de arte poético que fluye con bellos recursos desde el corazón abierto . Excelente tu arte estimada poeta. Que estés bien. Un abrazo.
Tanto como en sentimiento Monje. No es fácil llegar a ese estado donde puedes decir y el dolor ya ha pasado, y el recuerdo, el bueno, te haga sentir que valió la pena.
Muchas gracias por tu huella considerada en estos versos.
Un abrazo
Camelia
 
Puerta inacabada
Una obligada apertura,
invariable,
de severa travesía.
Natividad de un viernes nublo
y la palabra muda,
última flor en la mesa de un recuerdo.

Diciembre,
ausente de guirnaldas,
un abur a las presencias diarias;
del sendero de aquellas llamas
que avivaron soledades
y la caricia del silencio tan necesario,
bordando aromas en las sábanas.

También vio pasar el umbral,
el embalaje salado de erratas
con su etiqueta de “no olvido”,
haciendo contraste
con los dulces platos compartidos,
la feria de estrenarse
ante los sencillos regalos de la tarde
y el vergel,
que se iba apagando entre las manos.

Y al oído, no faltaron campanitas
para alegrar la sinfonía en el alma,
pero le sumaron las ventiscas,
un embate inesperado de ambas partes.

Supongo que algo debe haber quedado
en tus hojas de vida,
y después de todo,
ojalá haya cambiado la acústica
o mejor aún,
la novedad de una nueva,
que no me alcanzó,
ni siquiera por absolución.

No cabe todo en este fallo
y tampoco lugar para el desahucio,

el libre albedrío de evocarte…


Claudican las letras chiquitas que nadie lee
y con su vana liza, el viaje para hospedarte;
en todos los giros de una cuenta sin cuenta,
la ambrosía de esa visión tan apetecible,
donde siempre voy a querer estar,
el lugar en el que mi ser se encuentra
y se ensancha,
avivando mi torrente con olores a hierba mojada
y las postales lumínicas desde el lente de tu mirada.

Una canción,
tu sonrisa
y ninguna posibilidad
de derogar mi exclusividad.

Ver el archivos adjunto 57546


Es un hermoso poema lleno de fueza y sentimiento. Qué decir de las letras pequeñas, "las que nadie lee", esas, son las que nos dan muchas sorpresas al final. Te dejo mis aplausos y mis respetos.
 
Es un hermoso poema lleno de fueza y sentimiento. Qué decir de las letras pequeñas, "las que nadie lee", esas, son las que nos dan muchas sorpresas al final. Te dejo mis aplausos y mis respetos.
Tienes razón querido amigo, por ello en mi intento de sacar lo bueno y limpio, las hice renunciar....
Muchas gracias por la compañía, lectura y tu mirada profunda, lo aprecio de veras.
Recibe mi abrazo con los mejores de deseos por una próspera semana.
Camelia
 
Cada vez que la leo, compañera... siento, como poco a poco logra configurar imágenes, realmente intensas y sensibles. Algo que logra una complementación substancial en todo el conjunto de tan bello mensaje de amor. Todo mi cariño para vos, y mis respetos para tu profundo lirismo.
Afectuosamente:
 
Puerta inacabada
Una obligada apertura,
invariable,
de severa travesía.
Natividad de un viernes nublo
y la palabra muda,
última flor en la mesa de un recuerdo.

Diciembre,
ausente de guirnaldas,
un abur a las presencias diarias;
del sendero de aquellas llamas
que avivaron soledades
y la caricia del silencio tan necesario,
bordando aromas en las sábanas.

También vio pasar el umbral,
el embalaje salado de erratas
con su etiqueta de “no olvido”,
haciendo contraste
con los dulces platos compartidos,
la feria de estrenarse
ante los sencillos regalos de la tarde
y el vergel,
que se iba apagando entre las manos.

Y al oído, no faltaron campanitas
para alegrar la sinfonía en el alma,
pero le sumaron las ventiscas,
un embate inesperado de ambas partes.

Supongo que algo debe haber quedado
en tus hojas de vida,
y después de todo,
ojalá haya cambiado la acústica
o mejor aún,
la novedad de una nueva,
que no me alcanzó,
ni siquiera por absolución.

No cabe todo en este fallo
y tampoco lugar para el desahucio,

el libre albedrío de evocarte…


Claudican las letras chiquitas que nadie lee
y con su vana liza, el viaje para hospedarte;
en todos los giros de una cuenta sin cuenta,
la ambrosía de esa visión tan apetecible,
donde siempre voy a querer estar,
el lugar en el que mi ser se encuentra
y se ensancha,
avivando mi torrente con olores a hierba mojada
y las postales lumínicas desde el lente de tu mirada.

Una canción,
tu sonrisa
y ninguna posibilidad
de derogar mi exclusividad.

Ver el archivos adjunto 57546

Introspectiva obra donde la intimidad va dejandose arrastras por esos contrastes
de unos sentimientos ceñidos a las vivencias que remarcan la vida. bello y
exquisito poema. saludos afectuosos de luzyabsenta
 
Cada vez que la leo, compañera... siento, como poco a poco logra configurar imágenes, realmente intensas y sensibles. Algo que logra una complementación substancial en todo el conjunto de tan bello mensaje de amor. Todo mi cariño para vos, y mis respetos para tu profundo lirismo.
Afectuosamente:
Que hermoso mensaje le obsequias a estas letras, que también tienen un poquito de admonición, pero en sí, impera el amor a seguir, a conservar lo bueno, lo que hace bien, porque qué sentido tendría...
Gracias inmensas por llegar y marcar bonito en estos versos, de veras lo aprecio mucho.
Recibe un abrazo con mucho cariño
Camelia
 
Puerta inacabada
Una obligada apertura,
invariable,
de severa travesía.
Natividad de un viernes nublo
y la palabra muda,
última flor en la mesa de un recuerdo.

Diciembre,
ausente de guirnaldas,
un abur a las presencias diarias;
del sendero de aquellas llamas
que avivaron soledades
y la caricia del silencio tan necesario,
bordando aromas en las sábanas.

También vio pasar el umbral,
el embalaje salado de erratas
con su etiqueta de “no olvido”,
haciendo contraste
con los dulces platos compartidos,
la feria de estrenarse
ante los sencillos regalos de la tarde
y el vergel,
que se iba apagando entre las manos.

Y al oído, no faltaron campanitas
para alegrar la sinfonía en el alma,
pero le sumaron las ventiscas,
un embate inesperado de ambas partes.

Supongo que algo debe haber quedado
en tus hojas de vida,
y después de todo,
ojalá haya cambiado la acústica
o mejor aún,
la novedad de una nueva,
que no me alcanzó,
ni siquiera por absolución.

No cabe todo en este fallo
y tampoco lugar para el desahucio,

el libre albedrío de evocarte…


Claudican las letras chiquitas que nadie lee
y con su vana liza, el viaje para hospedarte;
en todos los giros de una cuenta sin cuenta,
la ambrosía de esa visión tan apetecible,
donde siempre voy a querer estar,
el lugar en el que mi ser se encuentra
y se ensancha,
avivando mi torrente con olores a hierba mojada
y las postales lumínicas desde el lente de tu mirada.

Una canción,
tu sonrisa
y ninguna posibilidad
de derogar mi exclusividad.

Ver el archivos adjunto 57546
Saludos. Un gusto pasar por acá y leerte.
 
Puerta inacabada
Una obligada apertura,
invariable,
de severa travesía.
Natividad de un viernes nublo
y la palabra muda,
última flor en la mesa de un recuerdo.

Diciembre,
ausente de guirnaldas,
un abur a las presencias diarias;
del sendero de aquellas llamas
que avivaron soledades
y la caricia del silencio tan necesario,
bordando aromas en las sábanas.

También vio pasar el umbral,
el embalaje salado de erratas
con su etiqueta de “no olvido”,
haciendo contraste
con los dulces platos compartidos,
la feria de estrenarse
ante los sencillos regalos de la tarde
y el vergel,
que se iba apagando entre las manos.

Y al oído, no faltaron campanitas
para alegrar la sinfonía en el alma,
pero le sumaron las ventiscas,
un embate inesperado de ambas partes.

Supongo que algo debe haber quedado
en tus hojas de vida,
y después de todo,
ojalá haya cambiado la acústica
o mejor aún,
la novedad de una nueva,
que no me alcanzó,
ni siquiera por absolución.

No cabe todo en este fallo
y tampoco lugar para el desahucio,

el libre albedrío de evocarte…


Claudican las letras chiquitas que nadie lee
y con su vana liza, el viaje para hospedarte;
en todos los giros de una cuenta sin cuenta,
la ambrosía de esa visión tan apetecible,
donde siempre voy a querer estar,
el lugar en el que mi ser se encuentra
y se ensancha,
avivando mi torrente con olores a hierba mojada
y las postales lumínicas desde el lente de tu mirada.

Una canción,
tu sonrisa
y ninguna posibilidad
de derogar mi exclusividad.

Ver el archivos adjunto 57546
Todo un conglomerado de cosas tan profundas y sinceras, que termino por leerte dos veces, querida Camelia.
Mi beso con profundo cariño.
 
Puerta inacabada
Una obligada apertura,
invariable,
de severa travesía.
Natividad de un viernes nublo
y la palabra muda,
última flor en la mesa de un recuerdo.

Diciembre,
ausente de guirnaldas,
un abur a las presencias diarias;
del sendero de aquellas llamas
que avivaron soledades
y la caricia del silencio tan necesario,
bordando aromas en las sábanas.

También vio pasar el umbral,
el embalaje salado de erratas
con su etiqueta de “no olvido”,
haciendo contraste
con los dulces platos compartidos,
la feria de estrenarse
ante los sencillos regalos de la tarde
y el vergel,
que se iba apagando entre las manos.

Y al oído, no faltaron campanitas
para alegrar la sinfonía en el alma,
pero le sumaron las ventiscas,
un embate inesperado de ambas partes.

Supongo que algo debe haber quedado
en tus hojas de vida,
y después de todo,
ojalá haya cambiado la acústica
o mejor aún,
la novedad de una nueva,
que no me alcanzó,
ni siquiera por absolución.

No cabe todo en este fallo
y tampoco lugar para el desahucio,

el libre albedrío de evocarte…


Claudican las letras chiquitas que nadie lee
y con su vana liza, el viaje para hospedarte;
en todos los giros de una cuenta sin cuenta,
la ambrosía de esa visión tan apetecible,
donde siempre voy a querer estar,
el lugar en el que mi ser se encuentra
y se ensancha,
avivando mi torrente con olores a hierba mojada
y las postales lumínicas desde el lente de tu mirada.

Una canción,
tu sonrisa
y ninguna posibilidad
de derogar mi exclusividad.

Ver el archivos adjunto 57546

Excelentes y sentidos versos llenos de añoranza y fidelidad... una obra de mucha riqueza de detalles y matices, una excelente lectura querida amiga Camelia, aplausos. Un abrazo, feliz fin de semana!
 
Excelentes y sentidos versos llenos de añoranza y fidelidad... una obra de mucha riqueza de detalles y matices, una excelente lectura querida amiga Camelia, aplausos. Un abrazo, feliz fin de semana!
Muy agradecida querido TribuZen por tu tiempo de lectura y considerar mis letras con tanta generosidad.
Un abrazo grande!
¡Que tengas un hermoso fin de semana!
Camelia
 
Puerta inacabada
Una obligada apertura,
invariable,
de severa travesía.
Natividad de un viernes nublo
y la palabra muda,
última flor en la mesa de un recuerdo.

Diciembre,
ausente de guirnaldas,
un abur a las presencias diarias;
del sendero de aquellas llamas
que avivaron soledades
y la caricia del silencio tan necesario,
bordando aromas en las sábanas.

También vio pasar el umbral,
el embalaje salado de erratas
con su etiqueta de “no olvido”,
haciendo contraste
con los dulces platos compartidos,
la feria de estrenarse
ante los sencillos regalos de la tarde
y el vergel,
que se iba apagando entre las manos.

Y al oído, no faltaron campanitas
para alegrar la sinfonía en el alma,
pero le sumaron las ventiscas,
un embate inesperado de ambas partes.

Supongo que algo debe haber quedado
en tus hojas de vida,
y después de todo,
ojalá haya cambiado la acústica
o mejor aún,
la novedad de una nueva,
que no me alcanzó,
ni siquiera por absolución.

No cabe todo en este fallo
y tampoco lugar para el desahucio,

el libre albedrío de evocarte…


Claudican las letras chiquitas que nadie lee
y con su vana liza, el viaje para hospedarte;
en todos los giros de una cuenta sin cuenta,
la ambrosía de esa visión tan apetecible,
donde siempre voy a querer estar,
el lugar en el que mi ser se encuentra
y se ensancha,
avivando mi torrente con olores a hierba mojada
y las postales lumínicas desde el lente de tu mirada.

Una canción,
tu sonrisa
y ninguna posibilidad
de derogar mi exclusividad.

Ver el archivos adjunto 57546
Hermoso, Camy!!! Me encantó leerte.
Saludos cordiales.
 
ah, el amor, camy. provoca naturalmente lo que vos decís allí: que ni nos leamos la letra chiquita.

quizás sí sea buena idea leerla - saber quiénes somos, a quién amamos, discernir lo bueno de lo malo, conocer el límite entre cielo y el infierno: pero jodido, eso le quitaría tanta gracia a la experiencia.

y las experiencias, definitivamente, son lo más importante de todo.

salud allí.
 
ah, el amor, camy. provoca naturalmente lo que vos decís allí: que ni nos leamos la letra chiquita.

quizás sí sea buena idea leerla - saber quiénes somos, a quién amamos, discernir lo bueno de lo malo, conocer el límite entre cielo y el infierno: pero jodido, eso le quitaría tanta gracia a la experiencia.

y las experiencias, definitivamente, son lo más importante de todo.

salud allí.
Así es Charlie, si quitamos ese tramo en una relación qué sentido tendría. Aunque el vuelo de esas letras pequeñitas le he cortado sus alas, precisamente para que licencie esa parte de la memoria y viaje a su libre albedrío. Al menos el trazo bueno y amable.
Gracias inmensas por la compañía y tu mirada, dejándome una valiosa reflexión.
Un abrazo hasta allá
¡Que tengas un buen domingo!
Camelia
 
No derogues nada. Ni tu exclusividad, ni las letras chiquitas, ni los diciembres por guirnaldas que tengan (y eufórico tráfago), ni la última flor que te quede, ni la evocación de los ojos y los labios, ni una sola puerta inacabada.

...Es que si derogas, tal vez no vas a escribir más y entonces no vamos a poder leerte.

PD: Perdona mi egoísmo.
 
Última edición:
No derogues nada. Ni tu exclusividad, ni las letras chiquitas, ni los diciembres por guirnaldas que tengan (y eufórico tráfago), ni la última flor que te quede, ni la evocación de los ojos y los labios, ni una sola puerta inacabada.

...Es que si derogas, tal vez no vas a escribir más y entonces no vamos a poder leerte.

PD: Perdona mi egoísmo.
Nada que perdonar Julio César.
Precisamente, a pesar de todo lo vivido, no hay manera de borrar lo que me pertenece.
Agradecida sí, por la calidez con la que abordas mis humildes letras.
Otro abrazo!
Camelia
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba