Ricardo José Lascano
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo recité el vago silencio de un sueño
Y sentí su dolor vagabundo
Y su canto inacabado
mordiendo la noche impenetrable
y me perdí en su aliento de voces,
acalladas voces que morían
en el tiempo descomunal de su victoria.
Y recité las tempranas melodías que se ardían
en el interior de la fauna tenebrosa
Y vi amor de raíces que se abrían
en el alma del celaje con tu nombre
que acortó las hebras de su impronta,
y clavé tu recuerdo en la esperanza
como una ventana imaginaria de ilusión
mudando la voz del alma que se iba.
Y sentí su dolor vagabundo
Y su canto inacabado
mordiendo la noche impenetrable
y me perdí en su aliento de voces,
acalladas voces que morían
en el tiempo descomunal de su victoria.
Y recité las tempranas melodías que se ardían
en el interior de la fauna tenebrosa
Y vi amor de raíces que se abrían
en el alma del celaje con tu nombre
que acortó las hebras de su impronta,
y clavé tu recuerdo en la esperanza
como una ventana imaginaria de ilusión
mudando la voz del alma que se iba.