Es notable tu voz que todo inunda
y eleva al mismo tiempo cuando invade
como un sable sacado de su funda
que rebana silencios y persuade
de forma categórica y rotunda
cuando cada razón de peso añade
a la revista de por sí profunda
de virtudes que mi atención no evade.
Es un influjo hipnótico y potente
que a estas alturas solo me desgasta
y me arrastra sin freno en su corriente.
Creo que lo mejor es decir basta.
Puedo ver esa nube gris creciente
que me augura una conclusión nefasta.