ludmila
Poeta veterano en el portal
Siempre la nostalgia tiene un aroma a cosas cotidianas,
extraño los contextos, las escenas.
Cuando vuelvo al barrio de mi infancia
parece que todo sufre de micropsia.
Más añejos, más pequeños los rincones, las esquinas,
se parecen a un recuerdo ajeno.
El olor de la infancia, la plaza
el sabor de la mañana, los espejos, las flores,
el jardín de las magnolias…
Una lista innumerable de materias
siento que me cobijaba.
Me gustaba perderme entre las letras
me embelesaban las frases de Cortázar.
Yo prefería los rincones, los espacios silenciosos
porque me abrían universos paralelos de hologramas.
Incursionaba en un mundo de energía
lejos de los mojones oscuros de la vida.
Provocaba más poesía
cuando la travesía se hacía más amarga.
Navegaba por fronteras indecibles
que luego nominaban las palabras.
Cuánta magia!
permanecer en la absolución de la distancia…
extraño los contextos, las escenas.
Cuando vuelvo al barrio de mi infancia
parece que todo sufre de micropsia.
Más añejos, más pequeños los rincones, las esquinas,
se parecen a un recuerdo ajeno.
El olor de la infancia, la plaza
el sabor de la mañana, los espejos, las flores,
el jardín de las magnolias…
Una lista innumerable de materias
siento que me cobijaba.
Me gustaba perderme entre las letras
me embelesaban las frases de Cortázar.
Yo prefería los rincones, los espacios silenciosos
porque me abrían universos paralelos de hologramas.
Incursionaba en un mundo de energía
lejos de los mojones oscuros de la vida.
Provocaba más poesía
cuando la travesía se hacía más amarga.
Navegaba por fronteras indecibles
que luego nominaban las palabras.
Cuánta magia!
permanecer en la absolución de la distancia…