J.Carlos Campos
Poeta fiel al portal
Ni era tan verde aquel prado
ni allí danzaba la luna
con lo bueno y con lo malo
mientras mandaba la oscura.
No eran canijos los campos
sembrados con alfileres
ni eran más dulces los frutos
nacidos del negro vientre.
La misma pena en el aire,
la misma mierda de notas,
la certeza demostrable
de saberse tan idiota.
Sin rastro de la ternura,
no hay pistas sobre la suerte,
historias que manipulan
sueños locos de rebeldes.
Idéntica jerarquía,
hermanas desigualdades,
la misma carne podrida,
el mismo frió en la calle.
Sentimientos de una hormiga
que se cambió de hormiguero,
ahora quiere hacer poesía
mientras cava su agujero.
ni allí danzaba la luna
con lo bueno y con lo malo
mientras mandaba la oscura.
No eran canijos los campos
sembrados con alfileres
ni eran más dulces los frutos
nacidos del negro vientre.
La misma pena en el aire,
la misma mierda de notas,
la certeza demostrable
de saberse tan idiota.
Sin rastro de la ternura,
no hay pistas sobre la suerte,
historias que manipulan
sueños locos de rebeldes.
Idéntica jerarquía,
hermanas desigualdades,
la misma carne podrida,
el mismo frió en la calle.
Sentimientos de una hormiga
que se cambió de hormiguero,
ahora quiere hacer poesía
mientras cava su agujero.