Un minuto...
el amor no dura un minuto
aunque puede un minuto ser toda la eternidad
o el tiempo que dura tu voz en mi ventana.
Abro los ojos para enredarme en tu mirada
veo la luna a tus espaldas
y se que no te puedes ir.
Aquí estoy por si abres tus brazos,
en este rincón en que dejo mis versos,
soy del viento, de tu piel, de ti.
Vuela mi corazón hacia tu boca
quiero escribirme como una carta de amor
que viva en el universo de tus manos
en ese pensamiento que se hace tarde
al borde de mi pluma y se pronuncia
entre tus labios en ese verbo que te amanece.
Porque nosotros somos los recuerdos del ayer
y la realidad de este hoy,
de estos brazos donde cada día comienza la vida,
de este lugar donde siempre me emocionas.
Ana Mercedes Villalobos