Y como un larguísimo ferrocarril de panzas doradas,
y los tigres que sonríen por los tapices,
los ajedreces de los inciensos,
las arquitecturas de las mil y una noches,
el tercer ojo en los jardines…
y cuando nos vistan sentimientos con cuellos de cisne,
cuando se levanta el potro de los ánimos;
cuando son bondadosos los barcos, sobre una exclamación de las olas,
y cuando uno es su propia voluntad, si la quiere…
y los tigres que sonríen por los tapices,
los ajedreces de los inciensos,
las arquitecturas de las mil y una noches,
el tercer ojo en los jardines…
y cuando nos vistan sentimientos con cuellos de cisne,
cuando se levanta el potro de los ánimos;
cuando son bondadosos los barcos, sobre una exclamación de las olas,
y cuando uno es su propia voluntad, si la quiere…