Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
Abrimos las ventanas, cerramos un palmo de suelo,
se te acercó un único paso y me acercaste todos tus besos.
Se nos crecieron los brazos de tanto abrazar tu cielo
y entre un si y un quizás, tal vez imagine tu cuerpo.
Se nos cayeron los hilos, se le descosió el reloj al tiempo,
se nos ataron las miradas, se nos sujetaron los dedos.
Respiraste el sol de verano, se me descongeló el invierno,
te comiste el aire de los dos y al mirar arriba, ya no había techo.
Se marchitaron las nubes. Empezó a llover, nos llamó un trueno,
cerramos los ojos. Se nos resfriaron los miedos,
aprendimos a volar y volamos tan lejos
que seguimos aquí, respirando tu aire en nuestro palmo de suelo.
se te acercó un único paso y me acercaste todos tus besos.
Se nos crecieron los brazos de tanto abrazar tu cielo
y entre un si y un quizás, tal vez imagine tu cuerpo.
Se nos cayeron los hilos, se le descosió el reloj al tiempo,
se nos ataron las miradas, se nos sujetaron los dedos.
Respiraste el sol de verano, se me descongeló el invierno,
te comiste el aire de los dos y al mirar arriba, ya no había techo.
Se marchitaron las nubes. Empezó a llover, nos llamó un trueno,
cerramos los ojos. Se nos resfriaron los miedos,
aprendimos a volar y volamos tan lejos
que seguimos aquí, respirando tu aire en nuestro palmo de suelo.