Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Si estás obsesionado en escribir,
las palabras se esconden traicioneras,
pareciera que ni las conocieras
todo se hace tan arduo de decir.
La siguiente estrategia hay que seguir:
como si no importaran, ignorarlas,
como si te estorbaran, soslayarlas,
dejarlas olvidadas y salir.
Entonces las palabras muy sonrientes
se muestran zalameras a tus ojos,
su desaire por tierno afecto mudan,
se enredan a tu pluma cual serpientes,
te retienen echando los cerrojos
y en tu lecho de versos se desnudan.