M
Marlo Blando
Invitado
De espigas tendría cien
fardos, ¡qué digo, quintales!
si en estas tierras australes,
inspiración del Edén
de Misiones a Neuquén,
siembro la noble semilla.
Poco después de la trilla
llegará el pan generoso.
Canta el labriego orgulloso
una alegre tonadilla.
fardos, ¡qué digo, quintales!
si en estas tierras australes,
inspiración del Edén
de Misiones a Neuquén,
siembro la noble semilla.
Poco después de la trilla
llegará el pan generoso.
Canta el labriego orgulloso
una alegre tonadilla.
Empapado en ella muero,
he perdido la razón;
es mi loco corazón
el que rige mi crucero.
El hacerla mía quiero
aunque sé que no está bien,
mas su imagen en mi sien
tiene gusto a dopamina;
si me clavase su espina
de espigas tendría cien.
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