Fue por vivir en medio de la nada.
Por visitar la celda de los versos
que he pasado la mano y la mirada
a una piedra gastada de universos.
Seré vulgar en medio de vulgares.
Porque en pueblos errantes he dormido.
Y siendo soberano en mis andares,
tan sólo mi pobreza he presumido.
Quise tomar el arduo entendimiento
como a una serpiente con la mano.
Y aquel veneno fue medicamento.
Ya no habrá dioses, monte ni paisano:
en los mercados se ha tasado el viento.
Hasta el Edén es un paisaje urbano.
Por visitar la celda de los versos
que he pasado la mano y la mirada
a una piedra gastada de universos.
Seré vulgar en medio de vulgares.
Porque en pueblos errantes he dormido.
Y siendo soberano en mis andares,
tan sólo mi pobreza he presumido.
Quise tomar el arduo entendimiento
como a una serpiente con la mano.
Y aquel veneno fue medicamento.
Ya no habrá dioses, monte ni paisano:
en los mercados se ha tasado el viento.
Hasta el Edén es un paisaje urbano.
Última edición: