Teoría/Poema de la hoja caída.

Antares

Poeta adicto al portal

Amarilleas y despegas sutilmente el peciolo
del tallo que te dio la vida.

Lento comienza la caída vertical
con la paradójica horizontalidad
del que se balancea en un columpio.

Giras, giras.
Y es cuando te volteas que descubro
la poesía que describes.

Quizás recuerdes ahí
la brisa que te mecía en primavera.
Y las lluvias de Abril
que te humedecían dando verdor.

Giras, giras.
Lentamente cual pluma de ave que suave desciende,
imagino si ves como tu vida pasa
en esa danza final.

Y sigues recordando
el calor de ese estéril verano,
la sombra que bien supo agradecer el hombre.
El cobijo nocturno que diste a los pájaros con su algarabía,
ese recogimiento secuencial.

Giras, giras.
Y llega leve el sonido de los corazones enamorados
que bajo la Luna declararon su amor,
de lo que tú hoja latente, fuiste testigo.


Te aproximas al suelo, la gravedad te llama.
Una juguetona ráfaga de viento otoñal te eleva
para que agotes tus últimos recuerdos
de la vida generosa que supiste dar.

Ahora, amiga hoja, descansa junto a la hojarasca.
El invierno ya llegó.
 
Lindo poema dedicas a esa hoja narrando su ciclo de vida.

Con%20campanas_zpsigdb9ohn.gif
 
Amarilleas y despegas sutilmente el peciolo
del tallo que te dio la vida.

Lento comienza la caída vertical
con la paradójica horizontalidad
del que se balancea en un columpio.

Giras, giras.
Y es cuando te volteas que descubro
la poesía que describes.

Quizás recuerdes ahí
la brisa que te mecía en primavera.
Y las lluvias de Abril
que te humedecían dando verdor.

Giras, giras.
Lentamente cual pluma de ave que suave desciende,
imagino si ves como tu vida pasa
en esa danza final.

Y sigues recordando
el calor de ese estéril verano,
la sombra que bien supo agradecer el hombre.
El cobijo nocturno que diste a los pájaros con su algarabía,
ese recogimiento secuencial.

Giras, giras.
Y llega leve el sonido de los corazones enamorados
que bajo la Luna declararon su amor,
de lo que tú hoja latente, fuiste testigo.


Te aproximas al suelo, la gravedad te llama.
Una juguetona ráfaga de viento otoñal te eleva
para que agotes tus últimos recuerdos
de la vida generosa que supiste dar.

Ahora, amiga hoja, descansa junto a la hojarasca.
El invierno ya llegó.
Formas sedosas para ese manantial de moviento que poco a poco cierra la vida.
esa hoja frente al vaiven de los ciclos. en ellos cabe el recuerdo de todo un tiempo
que se anclo a una naturaleza que ahora la deja en olvido. me ha gustado mucho
el recorrido sensorial que impregna el poema. saludos amables de luzyabsenta
 
Amarilleas y despegas sutilmente el peciolo
del tallo que te dio la vida.

Lento comienza la caída vertical
con la paradójica horizontalidad
del que se balancea en un columpio.

Giras, giras.
Y es cuando te volteas que descubro
la poesía que describes.

Quizás recuerdes ahí
la brisa que te mecía en primavera.
Y las lluvias de Abril
que te humedecían dando verdor.

Giras, giras.
Lentamente cual pluma de ave que suave desciende,
imagino si ves como tu vida pasa
en esa danza final.

Y sigues recordando
el calor de ese estéril verano,
la sombra que bien supo agradecer el hombre.
El cobijo nocturno que diste a los pájaros con su algarabía,
ese recogimiento secuencial.

Giras, giras.
Y llega leve el sonido de los corazones enamorados
que bajo la Luna declararon su amor,
de lo que tú hoja latente, fuiste testigo.


Te aproximas al suelo, la gravedad te llama.
Una juguetona ráfaga de viento otoñal te eleva
para que agotes tus últimos recuerdos
de la vida generosa que supiste dar.

Ahora, amiga hoja, descansa junto a la hojarasca.
El invierno ya llegó.
Es una descripción hecha por el viento. Un beso, Antates.
 
Hola Mauricio.
Me es sumamente grato recibir tu comentario sobre este poema.Recibe un abrazo desde mi estrella favorita.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba