La lengua
polvorienta del estío
consumirá los campos.
La última
lágrima del arroyo
nos dejará cegados.
Ni la palabra luminosa
dará sombra.
El silencio quemará en los escombros
y en las bocas
no hablará la noche
antes que la humedad y su ponzoña.
En la costa las esquirlas
de nítido vidrio
harán del sudor una turbia tinta.
Más tarde también
habrá que maldecir
la fresca lluvia.
polvorienta del estío
consumirá los campos.
La última
lágrima del arroyo
nos dejará cegados.
Ni la palabra luminosa
dará sombra.
El silencio quemará en los escombros
y en las bocas
no hablará la noche
antes que la humedad y su ponzoña.
En la costa las esquirlas
de nítido vidrio
harán del sudor una turbia tinta.
Más tarde también
habrá que maldecir
la fresca lluvia.
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