kalkbadan
Poeta que considera el portal su segunda casa
CADÁVERES DE LUZ AZUL
La luz azul de la pantalla en bucle
tiembla en el rostro del humano muerto
que se masturba en el vacío zombi
tratando de llegar al triste orgasmo
con la ansiedad de unos pulgares rotos
que ruedan por la farsa de su mundo.
Cadáveres de luz azul sin mundo
que engullen sus narcóticos en bucle
y deambulan sonámbulos y rotos
con la sinapsis neuronal de un muerto
por los arcenes sucios de su orgasmo
en esta demencial pandemia zombi.
Y todos quieren ser el jefe zombi,
¡los putos amos de la red del mundo!
Qué siniestra esta orgía sin orgasmo
de asnos biliosos y gurús en bucle
intercambiando likes de muerto a muerto
en un gris carnaval de abrazos rotos.
Los horizontes son espejos rotos
en la pupila plástica del zombi.
El vuelo virginal del niño ha muerto
porque no existe el cielo en este mundo,
solo una gruta en la que brilla en bucle
la sintética aurora de un orgasmo.
El tiempo se ha disuelto en el orgasmo
de esta fosa espacial de cuerpos rotos.
Se duermen los relojes en el bucle
bajo las dunas de la piel del zombi
mientras prosigue allá en su giro el mundo
en su empeño por darle vida al muerto.
¡Pero la mente existencial ha muerto!
Ya solo quedan sombras de un orgasmo,
el desencanto de un amor sin mundo
y un cementerio de latidos rotos.
¡Humano!, huésped del ahora zombi,
disfruta de la noria de tu bucle…
Y así en un bucle de bostezos rotos
se entrega el zombi al nuevo Dios del mundo
en este orgasmo de «me gustas»… muerto.
Kalkbadan
Madrid, 18 de febrero de 2022
La luz azul de la pantalla en bucle
tiembla en el rostro del humano muerto
que se masturba en el vacío zombi
tratando de llegar al triste orgasmo
con la ansiedad de unos pulgares rotos
que ruedan por la farsa de su mundo.
Cadáveres de luz azul sin mundo
que engullen sus narcóticos en bucle
y deambulan sonámbulos y rotos
con la sinapsis neuronal de un muerto
por los arcenes sucios de su orgasmo
en esta demencial pandemia zombi.
Y todos quieren ser el jefe zombi,
¡los putos amos de la red del mundo!
Qué siniestra esta orgía sin orgasmo
de asnos biliosos y gurús en bucle
intercambiando likes de muerto a muerto
en un gris carnaval de abrazos rotos.
Los horizontes son espejos rotos
en la pupila plástica del zombi.
El vuelo virginal del niño ha muerto
porque no existe el cielo en este mundo,
solo una gruta en la que brilla en bucle
la sintética aurora de un orgasmo.
El tiempo se ha disuelto en el orgasmo
de esta fosa espacial de cuerpos rotos.
Se duermen los relojes en el bucle
bajo las dunas de la piel del zombi
mientras prosigue allá en su giro el mundo
en su empeño por darle vida al muerto.
¡Pero la mente existencial ha muerto!
Ya solo quedan sombras de un orgasmo,
el desencanto de un amor sin mundo
y un cementerio de latidos rotos.
¡Humano!, huésped del ahora zombi,
disfruta de la noria de tu bucle…
Y así en un bucle de bostezos rotos
se entrega el zombi al nuevo Dios del mundo
en este orgasmo de «me gustas»… muerto.
Kalkbadan
Madrid, 18 de febrero de 2022
Última edición: