Minona
Poeta fiel al portal
Por ahí vienen los estorninos,
bailando alegres sobre las ramas
aún frías y nudosas de los árboles.
Escucha el grito de los pájaros.
Ahora se ha detenido.
¿Qué viento habrá robado su canto?
En su lugar,
el ensordecedor zumbido de una mosca azul,
brilla sobre la ventana,
el eco de unos ladridos,
el bramar de los coches.
Por ahí vienen los estorninos.
La aterrorizadora luz de la ambulancia
también grita.
No lleva la muerte un vestido negro,
sino ámbar y blanca
es su falda sobre la silla.
Por ahí vienen los estorninos,
robándole al silencio.
Disimulo y digo que estoy sordo,
aunque escucho tu soliloquio.
Dicen las voces
que lo que me pasa es que estoy loco.
bailando alegres sobre las ramas
aún frías y nudosas de los árboles.
Escucha el grito de los pájaros.
Ahora se ha detenido.
¿Qué viento habrá robado su canto?
En su lugar,
el ensordecedor zumbido de una mosca azul,
brilla sobre la ventana,
el eco de unos ladridos,
el bramar de los coches.
Por ahí vienen los estorninos.
La aterrorizadora luz de la ambulancia
también grita.
No lleva la muerte un vestido negro,
sino ámbar y blanca
es su falda sobre la silla.
Por ahí vienen los estorninos,
robándole al silencio.
Disimulo y digo que estoy sordo,
aunque escucho tu soliloquio.
Dicen las voces
que lo que me pasa es que estoy loco.