Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: Es posible que esta función no esté disponible en algunos navegadores.
En el recuerdo los sonidos alejados son esa primavera vital que seSilencio... oye el rumor del viento
Trae una queja de tierras lejanas,
de voces tristes, de ojos que levitan,
de verbos sin acento, de lúmenes opacos
Es el silencio de suaves atardeceres
en el crepúsculo de una ciudadela sin luz
Es la herida abierta en las palmas de las manos
de aquellos que circundan el redil del redentor
Es el silencio suave y profundo de un lejano Abril
que se durmió soñando con ángeles alrededor
Silencio... oye el siseo de los recuerdos del ayer
sobre el remanente introspectivo de la niñez,
sobre el lamento de las cosas perdidas,
sobre el lampo grisáceo de lo que no pudo ser
Muchas veces, presentí tus pasos en el puente,
soliloquio infame de mis veladas sin dormir
Muchas veces, volví a sentir el dulce mirar
de tus ojos tristes, en el rescoldo de la hornilla en el solar
Muchas veces, percibí el acento de tu voz querida,
llamándome entre la densas brumas del palmar
Silencio... oye el murmullo de la antigua escuela
que vuelve en las páginas de la vida que se va
En medio de la soledad el alma presiente la partida,
ya no es tiempo de mirar atrás. El olvido pesa con los años
y en los recodos del camino vuelven los niños a jugar
Tanto tiempo alejado de la huerta de mi hogar,
cultivando sueños ajenos en otras eras extrañas,
confundido entre las vides premonitorias del lagar
Tanto tiempo recorriendo primaveras de otros campos,
sin el mosto en las alforjas de tu dulce caminar.
Hola Antonio.Silencio... oye el rumor del viento
Trae una queja de tierras lejanas,
de voces tristes, de ojos que levitan,
de verbos sin acento, de lúmenes opacos
Es el silencio de suaves atardeceres
en el crepúsculo de una ciudadela sin luz
Es la herida abierta en las palmas de las manos
de aquellos que circundan el redil del redentor
Es el silencio suave y profundo de un lejano Abril
que se durmió soñando con ángeles alrededor
Silencio... oye el siseo de los recuerdos del ayer
sobre el remanente introspectivo de la niñez,
sobre el lamento de las cosas perdidas,
sobre el lampo grisáceo de lo que no pudo ser
Muchas veces, presentí tus pasos en el puente,
soliloquio infame de mis veladas sin dormir
Muchas veces, volví a sentir el dulce mirar
de tus ojos tristes, en el rescoldo de la hornilla en el solar
Muchas veces, percibí el acento de tu voz querida,
llamándome entre la densas brumas del palmar
Silencio... oye el murmullo de la antigua escuela
que vuelve en las páginas de la vida que se va
En medio de la soledad el alma presiente la partida,
ya no es tiempo de mirar atrás. El olvido pesa con los años
y en los recodos del camino vuelven los niños a jugar
Tanto tiempo alejado de la huerta de mi hogar,
cultivando sueños ajenos en otras eras extrañas,
confundido entre las vides premonitorias del lagar
Tanto tiempo recorriendo primaveras de otros campos,
sin el mosto en las alforjas de tu dulce caminar.
Gracias, BROM BETO, por la amabilidad de tu comentario... te mando un saludo desde Valledupar, Colombia, hasta allá, el pueblo de Dios, linaje puro, nación santa. Dios bendiga a Israel con toda bendición de lo alto.Tu SILENCIO es posible escucharlo, poeta
Destaco aquello de:
/// El olvido pesa con los años
y en los recodos del camino vuelven los niños a jugar///
Salom desde Israel, colega de la pluma
Gracias, Luzyabsenta, por la amabilidad de tu comentarioEn el recuerdo los sonidos alejados son esa primavera vital que se
enamora de la vida vivida. queda asi ese silencio para desde la sombra
de los arboles remarcar ese soliloquio de necesidad intima.
bellissimo. saludos con afecto de luzyabsenta
Gracias, MarcosR, por la amabilidad de tu comentarioHola Antonio.
Con gran placer he recorrido su silencio tan concurrido estimado poeta.
Felicitaciones por este magnífico poema.
Gran abrazo
Gracias, mi querida Anamer... mi ventana se engalana con tu presenciaUn silencio que se llena de recuerdos desde la nostalgia y la melancolía, hay momentos
en que parece que se nos acaba el tiempo y entonces llegan las remembranzas a llenarnos
la mente y el corazón de vivencias que llenaron de instantes la vida. Un poema que me
llegó al alma Antonio, gracias cielo por compartirlo en el foro. Besitos cariñosos vuelen
a tus mejillas.
Muy bueno ! Lo he disfrutado.Silencio... oye el rumor del viento
Trae una queja de tierras lejanas,
de voces tristes, de ojos que levitan,
de verbos sin acento, de lúmenes opacos
Es el silencio de suaves atardeceres
en el crepúsculo de una ciudadela sin luz
Es la herida abierta en las palmas de las manos
de aquellos que circundan el redil del redentor
Es el silencio suave y profundo de un lejano Abril
que se durmió soñando con ángeles alrededor
Silencio... oye el siseo de los recuerdos del ayer
sobre el remanente introspectivo de la niñez,
sobre el lamento de las cosas perdidas,
sobre el lampo grisáceo de lo que no pudo ser
Muchas veces, presentí tus pasos en el puente,
soliloquio infame de mis veladas sin dormir
Muchas veces, volví a sentir el dulce mirar
de tus ojos tristes, en el rescoldo de la hornilla en el solar
Muchas veces, percibí el acento de tu voz querida,
llamándome entre la densas brumas del palmar
Silencio... oye el murmullo de la antigua escuela
que vuelve en las páginas de la vida que se va
En medio de la soledad el alma presiente la partida,
ya no es tiempo de mirar atrás. El olvido pesa con los años
y en los recodos del camino vuelven los niños a jugar
Tanto tiempo alejado de la huerta de mi hogar,
cultivando sueños ajenos en otras eras extrañas,
confundido entre las vides premonitorias del lagar
Tanto tiempo recorriendo primaveras de otros campos,
sin el mosto en las alforjas de tu dulce caminar.
Gracias, mi estimado poeta, tu presencia engalana mi rincón de versos.Muy bueno ! Lo he disfrutado.
Saludos.
MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.
♥ Hacer una donación