Últimamente las estatuas lo están pasando fatal, especialmente si representan la figura de algún esclavista. Son las consecuencias de la violencia policial sobre la población negra, no solo la de EEUU. Una de mis frases favoritas, en el terreno de los reproches divertidos, es decir 'tienes menos sensibilidad que un algarrobo'. En español también decimos 'quedarse de piedra' o 'me pinchan y no sangro', para referirnos a la sensación física que produce el estupor. Las estatuas ni sienten ni padecen pero ocupan un lugar muy importante en la conciencia colectiva y por eso representan muy bien la diversidad del pensamiento. He interpretado que has representado una estatua en un barco y me ha venido a la mente la estatua de la libertad viajando de Francia a NY. La imagen del marino cubríendola con su chaqueta me ha gustado mucho. El recurso al venecianismo y el pronombre final 'él' no los he entendido, aunque por las respuestas que das a otros compañeros parece muy significativo. Un saludo. Luis
Hola Luis, gracias por el tiempo que has dedicado a la lectura de este poema que me inspiró el de Vicente. Pero además fue algo emocional que empezó por esa envidia a esa imperturbabilidad de la estatua que imaginaba una bella mujer mirando al mar desde el puerto, a la que ni la lluvia, ni el viento, ni las lágrimas de despedida, o el desencanto del que al llegar nadie le espera, le afectaban, en su permanente frialdad de ante todo.
Desde niña sentía atracción por las estatuas gigantes de los soldados, entre las que jugábamos abrazados a sus piernas, perfectas, ajenas a lo que representaban, en la Plaza de España de la ciudad, ya no existen.
No la imaginé en el barco. No sé por qué siempre la imagino en un puerto de mar, una hermosa joven que espera, y la llegada de un marinero que en su soledad tras meses navegando se enamora de la estatua, de su belleza, se conmueve y hasta olvida que es solo roca esculpida, que carece de esas mariposas que aletean dentro, con las emociones, y él se quita la chaqueta para cubrirla de la lluvia. Un marinero que no tiene quien lo espere.
Lo de Venecia trataba de ser un ejemplo de las esculturas en ciudades hundidas bajo el agua, me vino a la cabeza Venecia, con al plaza de San Marcos inundada a finales de año; la estatua me trajo a la mente, que toda esa belleza puede desaparecer, pero sin las emociones humanas, el arte no existiría, ni la emoción del que la mira y se conmueve hasta la médula ante su belleza...un marinero cansado de navegar, la ve tan real que trata de protegerla con su chaqueta.
Pretendí mostrar la diferencia entre la estatua carente de sentimientos y el marinero en representación del sentimiento humano.
Qué hermoso eso que has imaginado, la estatua de la libertad navegando de Francia a N.Y. Generalmente la imaginación del lector supera a la del escritor.
Saludos Luis.Gracias por tu tiempo.
Isabel