Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Le miraba a través de mi cristal.
Era soberbio y lúcido, gallardo.
El flujo de su voz, de grave tono,
le causaba delicias a mi mente.
Construía argumentos sin fisuras,
de fundamentos sólidos, profundos.
Caían como plomo conclusiones
de sólida verdad inamovible.
Cuánto de él aprendí, su teoría
era poema grácil y elegante,
y era yo joven ávida de ciencia.
Hoy lo que dice solo es arcaísmo,
no logra en mi cristal causar fulgores.
Se ha opacado su voz, es faro muerto.
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