Cada lustro las urnas lustra el necio.
Como a un trabajo digno irás al robo.
Muela de oveja , carie de otro lobo.
En una mano el ocio en la otra el precio.
De espalda al mar, la sombra el rascacielo.
En vano le hablas a un mastín sediento.
Con odio estable, abúlico y violento.
La alegría, quizás, que llaman duelo.
Quédate con el cambio (no climático)
de paradigma, estación y frecuencia.
Oro por ojo , diente y delincuencia.
Tu aire es el asma, la orden de un fanático.
¿Cuánto vale el candor si son frugales
en la regla éstos cantos ilegales?
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