Manías
Y es toda esta costumbre
que se clava al pecho,
sí, las mismas manías
las del calendario,
esas benditas hojas que van sumando.
Los pergaminos se yerguen
apresurando el paso,
esperando que los años coincidan
en esa urbe de pasado
y que lo sientas
tan presente, tan de hoy,
es simplemente Jodido.
Abnegada es la necesidad
que se pliega al párpado,
es la lágrima otra costumbre,
otra manía que dejan las manecillas
del reloj en la cima óptica que refleja el quiebre;
tratas de armar lo que se rompe,
pero, no hay más tela a la que asirse
sólo el dolor primitivo,
sofocante,
maniático, otra jodida costumbre que
se mece al costado
- simulando equilibrio-
Y es toda esta costumbre
que se clava al pecho,
sí, las mismas manías
las del calendario,
esas benditas hojas que van sumando.
Los pergaminos se yerguen
apresurando el paso,
esperando que los años coincidan
en esa urbe de pasado
y que lo sientas
tan presente, tan de hoy,
es simplemente Jodido.
Abnegada es la necesidad
que se pliega al párpado,
es la lágrima otra costumbre,
otra manía que dejan las manecillas
del reloj en la cima óptica que refleja el quiebre;
tratas de armar lo que se rompe,
pero, no hay más tela a la que asirse
sólo el dolor primitivo,
sofocante,
maniático, otra jodida costumbre que
se mece al costado
- simulando equilibrio-
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