El regreso de Alfonsina
Poeta que considera el portal su segunda casa
PERO DE PRONTO EL AIRE
I
Pero de pronto el aire
es un gemido, un pájaro
que sufre.
Lo percibes como un latido
que te acribilla el sueño al asomarse
a esa ansiedad en que te has convertido
irreversiblemente.
Habrá alguna razón -te dices para
tanta desdicha, una respuesta
a la pregunta que formulas,
o quizá un argumento en donde
nombrar a dios sea tan solo
fabulación, tramoya,
perfil de la impotencia.
La mañana no puede mirarte cara a cara
y se encoge de hombros cuanto tu la transitas
mendigando sosiego, mientras
allá en tus laberintos se apagan por completo
las ultimas estrellas que endulzaron la noche.
......
II
Pero de pronto el aire
es también el silencio
o el ángel maldiciente,
o el agua, que desborda tus presas,
la lentitud, e irrumpe...
Te preguntas por que este desamparo
donde el aire te obliga y te somete
a ser la herida
que ensangrienta tus limites, frontera,
de tu respiración o inexorable
ventana abierta en lo imposible.
Te evocas
en la muchacha aquella que tenia
lápices de colores
para escribir amor en los cuadernos
de un bachiller nocturno,
pero no puedes
reconstruirla: es solo un garabato
entre los dedos
enquistados del aire.
....
V
A Javier García
Paso a limpio la nada.
Javier Garcia
Pero de pronto el aire
te acude como un perro dulcisimo,
lame tu piel vejada
donde los corticoides liberan a diario su ira.
Él mueve las orejas, las agacha
al borde mismo de tu lagrima,
pasa a limpio la nada y te mira
con esos ojos suyos
de cristal indeciso. Te consuela.
I
Pero de pronto el aire
es un gemido, un pájaro
que sufre.
Lo percibes como un latido
que te acribilla el sueño al asomarse
a esa ansiedad en que te has convertido
irreversiblemente.
Habrá alguna razón -te dices para
tanta desdicha, una respuesta
a la pregunta que formulas,
o quizá un argumento en donde
nombrar a dios sea tan solo
fabulación, tramoya,
perfil de la impotencia.
La mañana no puede mirarte cara a cara
y se encoge de hombros cuanto tu la transitas
mendigando sosiego, mientras
allá en tus laberintos se apagan por completo
las ultimas estrellas que endulzaron la noche.
......
II
Pero de pronto el aire
es también el silencio
o el ángel maldiciente,
o el agua, que desborda tus presas,
la lentitud, e irrumpe...
Te preguntas por que este desamparo
donde el aire te obliga y te somete
a ser la herida
que ensangrienta tus limites, frontera,
de tu respiración o inexorable
ventana abierta en lo imposible.
Te evocas
en la muchacha aquella que tenia
lápices de colores
para escribir amor en los cuadernos
de un bachiller nocturno,
pero no puedes
reconstruirla: es solo un garabato
entre los dedos
enquistados del aire.
....
V
A Javier García
Paso a limpio la nada.
Javier Garcia
Pero de pronto el aire
te acude como un perro dulcisimo,
lame tu piel vejada
donde los corticoides liberan a diario su ira.
Él mueve las orejas, las agacha
al borde mismo de tu lagrima,
pasa a limpio la nada y te mira
con esos ojos suyos
de cristal indeciso. Te consuela.
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