Antares
Poeta adicto al portal
“Recuérdalo: la gente herida es peligrosa, sabe que puede sobrevivir”. Herida (1992)
Sin la piedad de los hombres
que no saben amar,
aún así, añoro
la avidez nocturna
con la que solías buscarme
llamando con un par de toques
a mi puerta.
Jugaba a escribir
tu nombre en la piel
de mi brazo…
Más tarde lo borraba.
Me enamoraba
tu ininteligible caligrafía
que en las notas cada día
me escribías frases de amor.
Como tantas historias
que besan… sin besar a nadie.
Como tantos inviernos
que llegan… y deciden quedarse.
Nos miramos
en un silencio asfixiante
mutilando la escasa esperanza
de sentirme mujer a tu lado.
Aunque vuelva el azul
a los mares,
ya no será nuestro mar.
El alma ahora duerme
mecida con cantos de sirenas
en un letargo perenne que hiela.
Es tan triste…
Es tan tarde…
El llanto tiene medidas exactas
desde que hay frío y miedo.
Se escapó de tus manos mi piel
y penosamente
me defiendo en la intemperie.
Deseo el buen olvido
y una existencia enriquecedora.