panambí morotí
se fue a respirar a la montaña
mientras las espinas dormían
desde una tórrida gárgola
la tarde pesaba
sus flores en la balanza
de alguna forma intuyó
la cofradía del néctar
cuando llegó a mi ventana
bajo la espesa sombra de los coronillas
poco cosa era el día más bien nada
panambí se acercó hasta el fuego
que ya la iluminaba
y en el ranchito una vela
se apagó de golpe.
se fue a respirar a la montaña
mientras las espinas dormían
desde una tórrida gárgola
la tarde pesaba
sus flores en la balanza
de alguna forma intuyó
la cofradía del néctar
cuando llegó a mi ventana
bajo la espesa sombra de los coronillas
poco cosa era el día más bien nada
panambí se acercó hasta el fuego
que ya la iluminaba
y en el ranchito una vela
se apagó de golpe.
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