Miriam Camelo
Poeta recién llegado
Al despertar
mi cuerpo tibio yace anclado al lecho,
grilletes invisibles
sujetan mis años,
el vocabulario de la soledad
habla de sábanas lisas
y mi lado derecho
persiste en dibujar su nombre,
la boca
paralizada por la sequía
evapora
las últimas huellas de sus besos,
los mismos
que alguna vez
inundaron mi universo de colores,
no deseo recrear lo perdido,
fue solo un poema
forjado en el ocaso.
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