Luis Libra
Atención: poeta en obras
`
¡No!
Con esta corta palabra, tantas veces desoída
a lo la largo de la historia humana,
comenzó la otra historia -no tan humana-
"No nos puede sobrevenir otra crisis a estas alturas.
Dos económicas para morirse (y seguidas),
el jodido calentamiento global,
y aún con la sangrienta resaca del siglo pasado.
No nos lo merecemos. ¿A qué juega Dios?
¿Qué hemos hecho tan mal?
¿Es que no tenemos bastante con el coronavirus,
el terrorismo, el auge de la ultraderecha
y los nacionalismos?, ¿... con el cáncer, la ELA,
el hambre en el tercer mundo o la invasión
bursátil del neoliberalcomunismo chino?
¿Y la puta madre del nuevo abanico
de posibilidades bio-no-éticas
tras la ciencia genética y la nanotecnología?
¿Qué hemos hecho tan mal?"
... Decían.
Pero sí. Sucedió.
El día que aterrizaron los ovnis en aquel descampado
al sur de Móstoles,
seco como la lengua de Jesús al clavar su cruz,
seco como el cerebro de Trump al cumplir los 30.
Aquel lunes 19 de abril de 2021
los nuevos okupas de la Tierra
hablaron por primera vez con los viejos inquilinos
del planeta azul.
Amables en la forma,
tajantes en el fondo.
Traduzco, coloquialmente:
"Nos la suda vuestras pretensiones.
No aceptamos condiciones.
El dominio sobre el viaje intergaláctico
nos otorga tal derecho.
No somos mala gente. Tenemos, también, emociones.
Nos gusta la poesía y el rock.
No comemos seres sintientes"
Hoy, 1 de enero de 2028,
descorcho una botella de cava
en la Puerta del Sol de Madrid.
Ya no hay ELA, cáncer, negros muertos de hambre,
guerras,
mataderos ni Trump.
Ciertamente se hace raro dar fuego a un rumiante inteligente
(algún mal vicio les teníamos que transferir)
El sexo es más libre y tolerante que nunca.
La Iglesia ha acercado en sus belenes
Jesusito al buey.
Los ricos se bajaron de la burra.
Los malos ya no se excusan en su mala infancia.
El toro de Osborne ondea tumbado
a la bartola del mástil de la Casa Blanca,
antropocentristas, monárquicos,
clase media amargada, cazadores,
ex-toreros y taurinos se benefician
del nuevo departamento cuántico-psicológico
de la Seguridad Social,
y los troles internautas cuando dan al intro
son teletransportados automáticamente
a la galaxia de pensar.
_______
¡No!
Con esta corta palabra, tantas veces desoída
a lo la largo de la historia humana,
comenzó la otra historia -no tan humana-
"No nos puede sobrevenir otra crisis a estas alturas.
Dos económicas para morirse (y seguidas),
el jodido calentamiento global,
y aún con la sangrienta resaca del siglo pasado.
No nos lo merecemos. ¿A qué juega Dios?
¿Qué hemos hecho tan mal?
¿Es que no tenemos bastante con el coronavirus,
el terrorismo, el auge de la ultraderecha
y los nacionalismos?, ¿... con el cáncer, la ELA,
el hambre en el tercer mundo o la invasión
bursátil del neoliberalcomunismo chino?
¿Y la puta madre del nuevo abanico
de posibilidades bio-no-éticas
tras la ciencia genética y la nanotecnología?
¿Qué hemos hecho tan mal?"
... Decían.
Pero sí. Sucedió.
El día que aterrizaron los ovnis en aquel descampado
al sur de Móstoles,
seco como la lengua de Jesús al clavar su cruz,
seco como el cerebro de Trump al cumplir los 30.
Aquel lunes 19 de abril de 2021
los nuevos okupas de la Tierra
hablaron por primera vez con los viejos inquilinos
del planeta azul.
Amables en la forma,
tajantes en el fondo.
Traduzco, coloquialmente:
"Nos la suda vuestras pretensiones.
No aceptamos condiciones.
El dominio sobre el viaje intergaláctico
nos otorga tal derecho.
No somos mala gente. Tenemos, también, emociones.
Nos gusta la poesía y el rock.
No comemos seres sintientes"
Hoy, 1 de enero de 2028,
descorcho una botella de cava
en la Puerta del Sol de Madrid.
Ya no hay ELA, cáncer, negros muertos de hambre,
guerras,
mataderos ni Trump.
Ciertamente se hace raro dar fuego a un rumiante inteligente
(algún mal vicio les teníamos que transferir)
El sexo es más libre y tolerante que nunca.
La Iglesia ha acercado en sus belenes
Jesusito al buey.
Los ricos se bajaron de la burra.
Los malos ya no se excusan en su mala infancia.
El toro de Osborne ondea tumbado
a la bartola del mástil de la Casa Blanca,
antropocentristas, monárquicos,
clase media amargada, cazadores,
ex-toreros y taurinos se benefician
del nuevo departamento cuántico-psicológico
de la Seguridad Social,
y los troles internautas cuando dan al intro
son teletransportados automáticamente
a la galaxia de pensar.
_______
Última edición: