¿Que pasó con la burbuja inmobiliaria?
Lo que pasó en España está claro:
En el 98 Aznar hizo una ley de liberalización del suelo. En teoría para que al haber más suelo urbano el precio de la vivienda fuera más asequible para la población, pero el efecto a corto plazo fue el contrario; como en España existía una cultura muy arraigada de invertir en ladrillo, al mismo tiempo que se construía comenzó a haber una fuerte demanda de inmuebles para vivir y para invertir (la situación económica en aquel momento era muy buena)
A principios de los 2000 todo lo que se construía se vendía, y cuando hay mucha demanda de un producto este sube de precio, (conozco muchos casos en que alguien compraba una vivienda, pongamos en 150.000 euros y la vendía a los tres años en 350.000 euros). Ello llevó a que quienes querían adquirir su vivienda habitual corrían a comprar casi al precio que fuese porque si no lo hacían en un par de meses les costaría más. También mucha gente se lanzó a comprar segundas y terceras viviendas (a menudo sobre plano) para especular con ellas a corto plazo. Y claro, promotores, cooperativas y constructores compraban suelo a precios cada vez más desorbitados.
Todo esto hubiera sido imposible si los bancos no hubieran prestado dinero a diestro y siniestro, sin avales ni garantías reales de pago, y todo por hacer más negocio.
Entonces llegó la crisis de las subprime en USA, las bolsas mundiales se desplomaron, subió mucho el petróleo, el paro en España comenzó a dispararse y la gente dejó de comprar casas.
Las grandes constructoras empezaron a quebrar en fila india y a dejar un montón de deudas e impagos a las empresas y proveedores de materiales, que primero despidieron a la mayoría de sus empleados y luego cerraron, también dejando sin pagar a otros proveedores menores. El consumo bajó en picado y el paro siguió aumentando.
La vivienda empezó a bajar de valor muy rápido ante la falta de demanda y quedó muchísima gente pagando hipotecas mucho más altas que el valor de la vivienda hipotecada. Mucha población no podía pagar sus cuotas mensuales y tampoco vender las propiedades (porque valían bastante menos que la hipoteca que tenían), con lo que no les quedó más remedio que resignarse a que les embargaran y perder sus inmuebles (quedando además con deuda), y como las deudas sobre las casas era tan altas la mayoría se las "comieron" los bancos.
Luego lógicamente fueron los bancos y cajas los que cayeron ante la avalancha de impagos, y el estado tuvo que salvarles y endeudarse (con la consiguiente subida de la prima de riesgo) para que la gente que guardaba su dinero en ellos no lo perdiera. ... Y hasta hoy.
En fin, una película de terror, que se podría haber evitado solamente con que el Banco de España hubiera hecho bien su trabajo y hubiera cortado en su momento esa orgía de préstamos sin suficiente garantía de pago de los bancos (lo cual a su vez hubiera cortado de raíz el crecimiento descontrolado de la burbuja inmobiliaria y el colapso económico posterior)