Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Queriendo vivir, yo moría,
creyendo en amor me quedé,
fue un sueño que no terminé,
de nada sirvió mi porfía.
Mas cuando ya nada quería,
por rara razón te encontré,
me dices que... yo no sé qué,
mas mi alma ya sorda tenía.
Llegaste tan tarde, que muerto
está el corazón, solo, yerto,
marchito de aromas, sin brío.
Te di mi tristeza, con frío,
ya sin la ilusión, ni el anhelo.
Tenías el mismo desvelo.
Última edición: