Y la vida es…
La vida es una burbuja como
lo dice Alejandra,
pero es jodido entender la
fragilidad humana, los límites,
la distancia, pero dentro de esa
burbuja hay todo un cúmulo de
sensaciones que van dilatándose.
Eres libre y a la vez te atas
-susceptibilidad momentánea -
que los afectos son necesarios
y que irse a dormir con la conciencia
tranquila es una utopía.
Es imprescindible esto de desvanecernos,
de ceder ante el tiempo y de despertar
cada mañana con un año más dibujado
en la cara, tratando de entender que la
almohada es un pedazo de alfombra
donde dejamos juventud, vivencias
y experiencias.
Volviendo al tema de las necesidades.
El oxígeno es una de ellas,
donde si falta mueres y si sobra igual.
¡Carajo! Lo qué es la medida exacta de las cosas.
Resistirse al ser o estar es cuestión
de luchas internas donde pesa
más la libertad de ser que la fragilidad de estar
o al revés,
al final es cuestión de perspectiva,
del grado de superficialidad
y de cómo duelen las rodillas cuando
emerges de la cama…
La vida es una burbuja como
lo dice Alejandra,
pero es jodido entender la
fragilidad humana, los límites,
la distancia, pero dentro de esa
burbuja hay todo un cúmulo de
sensaciones que van dilatándose.
Eres libre y a la vez te atas
-susceptibilidad momentánea -
que los afectos son necesarios
y que irse a dormir con la conciencia
tranquila es una utopía.
Es imprescindible esto de desvanecernos,
de ceder ante el tiempo y de despertar
cada mañana con un año más dibujado
en la cara, tratando de entender que la
almohada es un pedazo de alfombra
donde dejamos juventud, vivencias
y experiencias.
Volviendo al tema de las necesidades.
El oxígeno es una de ellas,
donde si falta mueres y si sobra igual.
¡Carajo! Lo qué es la medida exacta de las cosas.
Resistirse al ser o estar es cuestión
de luchas internas donde pesa
más la libertad de ser que la fragilidad de estar
o al revés,
al final es cuestión de perspectiva,
del grado de superficialidad
y de cómo duelen las rodillas cuando
emerges de la cama…
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