No sé... salen un poco de golpe, la inspiración viene de dos influencias; la gitana y también un poco de la del 27... creo que más de la primera; ya con veinte años me querían casar con una niña gitana , ella dieciséis (su padre me la daba así... como si fuera una cosa, querían hacerme una txabola junto a la familiar, para los dos; el matrimonio, la rosa y qué sé yo... historias que van inspirando versos).
Un saludo cordial y disculpa por la “chapa”.