Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Mastico tus palabras, vidrios rotos,
y me sangra la lengua
con voz acuchillada.
Son fracciones de luces que apagaste.
Torciste los sonidos como alambres
que me rompen la piel como cizalla.
Me silban mil suspiros el oído,
son quenas que me chillan
con ansia que me quiebra.
Es tan solo memoria que se apaga
cual vela de pabilo en fumarola.
No es el viento, es tu ausencia
que diluye el asombro,
y es la noche aburrida del deseo
qué me incrusta palabras en las piernas.
Agujas de obsidiana
con brillos moribundos.