lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Tus ojos al mirarme
…………………….
Ni los añiles del cielo
ni los glaucos forestales
dispersarán el fulgor
de tus negros azabaches,
al emanar de sus gemas
un misterio apasionante
que me incita sosegado
a descubrir sus verdades.
Ni la dulce y leve brisa
que, frágil, mece a la tarde
es comparable a tu piel
florecida en los altares;
y se me escapan suspiros
cuando contemplas mi talle
y me ciñes la cintura
con tu tacto fino y suave.
Ni la luz de mil candelas
ni el lucero más radiante
alumbran tanto a mi alma
como tus ojos mirándome.
Lomafresquita