Grita un Dios desde su cruz:
¡Una limosna poeta!
recítame una saeta
soy el que llaman Jesús:
Decidme, anciano poeta:
¿al cielo acaso pedís
que por limosna su gris
lo vista de azul violeta?.
Que os inspire una saeta
y subido a la escalera
de aquella cruz de madera
podáis liberar las manos
a este Dios de los gitanos,
como en cada primavera.
El poeta
La saeta es el cantar
más grande de un marinero,
él canta desde el velero
sin remediar su pesar.
Canta al Jesús de la mar
que por los hombres moría
tras su terrible agonía
como diezmo tributado
por el hombre y su pecado
con su vida pagaría.
Inspirada en el poema de Antonio Machado
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