UN ENSUEÑO
Electriza esta dama tan ardiente,
ondulante y sensual en su figura,
se presenta desnuda en la natura
buscando sin cesar un pretendiente.
Y la veo llegar con un creciente
deseo que incrementa su hermosura
volviendo rigidez mi contractura,
la sangre circulando más caliente.
Su impaciencia aguza mis sentidos,
me impulsa a poseerla y dominarla
en mis brazos por ansia enardecidos.
Consiguen sus palabras remarcarla,
acicate crucial que en mis oídos
cadenas son: ¡Jamás podré dejarla!
Electriza esta dama tan ardiente,
ondulante y sensual en su figura,
se presenta desnuda en la natura
buscando sin cesar un pretendiente.
Y la veo llegar con un creciente
deseo que incrementa su hermosura
volviendo rigidez mi contractura,
la sangre circulando más caliente.
Su impaciencia aguza mis sentidos,
me impulsa a poseerla y dominarla
en mis brazos por ansia enardecidos.
Consiguen sus palabras remarcarla,
acicate crucial que en mis oídos
cadenas son: ¡Jamás podré dejarla!