luisojedas
Poeta asiduo al portal
Hay suficientes meteoritos esta noche
perforando la disco donde sueles bailar,
no recuerdas mi nombre
porque se destiñó con las tormentas de sol,
lo dejé colgando en un escaparate.
Soy la sirena de la policía
que retumba en tus oídos
esa misma que quedó pintada
en las autopistas
como una señal de desvío,
volveremos al lugar del crimen
después de tanto llorar
porque nunca es suficiente.
La lluvia de meteoritos no deja de caer,
como rocíos, susurros, titulares,
secretos develados en mis oídos.
Baila al ritmo de tus propios orgasmos
déjate acribillar
porque volverás a arrancarles sus lenguas
hasta el último insulto,
ola tras ola,
eternamente, hasta pulverizar sus fétidas almas
junto a las ciudades que ya se habrán hundido.
Baila conmigo, que esta vez
la tormenta de sol
nos arrastrará a un planeta iluminado.
perforando la disco donde sueles bailar,
no recuerdas mi nombre
porque se destiñó con las tormentas de sol,
lo dejé colgando en un escaparate.
Soy la sirena de la policía
que retumba en tus oídos
esa misma que quedó pintada
en las autopistas
como una señal de desvío,
volveremos al lugar del crimen
después de tanto llorar
porque nunca es suficiente.
La lluvia de meteoritos no deja de caer,
como rocíos, susurros, titulares,
secretos develados en mis oídos.
Baila al ritmo de tus propios orgasmos
déjate acribillar
porque volverás a arrancarles sus lenguas
hasta el último insulto,
ola tras ola,
eternamente, hasta pulverizar sus fétidas almas
junto a las ciudades que ya se habrán hundido.
Baila conmigo, que esta vez
la tormenta de sol
nos arrastrará a un planeta iluminado.
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