Cirhian
Poeta fiel al portal
Siento el dolor agudo de la herida
que la flecha de un dios me ha infligido
al perder la razón todo sentido
por una cruel dolencia adormecida.
En lo hondo del alma se ha perdido
su punta de oricalco, sin salida;
tornándose en delirio cuanta vida
tomé del lirio de un desconocido.
He trazado en los mapas de la mente
las escaleras, puertas y esos pozos
donde habitó la oscuridad durmiente;
más, al ser otra vez libre, los gozos
que siento al escuchar el inconsciente
valieron el pasar por los sollozos.
que la flecha de un dios me ha infligido
al perder la razón todo sentido
por una cruel dolencia adormecida.
En lo hondo del alma se ha perdido
su punta de oricalco, sin salida;
tornándose en delirio cuanta vida
tomé del lirio de un desconocido.
He trazado en los mapas de la mente
las escaleras, puertas y esos pozos
donde habitó la oscuridad durmiente;
más, al ser otra vez libre, los gozos
que siento al escuchar el inconsciente
valieron el pasar por los sollozos.