Évano
Libre, sin dioses.
Fluye la vida por callejones oscuros,
sombríos prostíbulos donde la luna se oculta
de putas y sueños rotos entre luces tenues.
Borrachos perdidos buscan lo que nunca encuentran.
Rostros cansados, maquillaje que oculta la verdad.
Cuerpos vendidos por un instante íntimo y falso.
Entre risas forzadas y lágrimas silenciosas
se teje la tristeza de esta danza engañosa.
La noche se vuelve cómplice y secreta.
El tiempo se detiene incierto y apagado.
Historias entrelazadas en retorcidos laberintos
donde las vidas sucias pintan sus rostros sombríos.
Borrachos olvidando, prostitutas que anhelan.
El hedor a desesperanza se mezcla con el humo
en estos rincones desgastados de la existencia humana
donde las luces parpadean pero nunca iluminan.
Así transcurren las horas de este mundo marginal,
donde las vidas sucias nos muestran el mundo en su forma cruda,
donde las almas perdidas buscan algo que los llene
en los prostíbulos y rincones donde la oscuridad se cierne.
sombríos prostíbulos donde la luna se oculta
de putas y sueños rotos entre luces tenues.
Borrachos perdidos buscan lo que nunca encuentran.
Rostros cansados, maquillaje que oculta la verdad.
Cuerpos vendidos por un instante íntimo y falso.
Entre risas forzadas y lágrimas silenciosas
se teje la tristeza de esta danza engañosa.
La noche se vuelve cómplice y secreta.
El tiempo se detiene incierto y apagado.
Historias entrelazadas en retorcidos laberintos
donde las vidas sucias pintan sus rostros sombríos.
Borrachos olvidando, prostitutas que anhelan.
El hedor a desesperanza se mezcla con el humo
en estos rincones desgastados de la existencia humana
donde las luces parpadean pero nunca iluminan.
Así transcurren las horas de este mundo marginal,
donde las vidas sucias nos muestran el mundo en su forma cruda,
donde las almas perdidas buscan algo que los llene
en los prostíbulos y rincones donde la oscuridad se cierne.