Me llamo Ronnie y soy alcohólico…
mi abuelo fue un alcohólico de mierda
mi padre es un alcohólico triste
y mis tíos
todos preciosos y bien tristes
fueron/son alcohólicos.
De niño me dije que no iba a probar el alcohol
jamás
hasta que a los 15 me pasan una botella
y digo no
y lo luego otra
y vuelvo a decir no
y me pasan otra y ya las chicas me van cuestionado
y me la llevo a la boca
y buche tras buche
me fui descubriendo cómodo
cálido
locuaz
atrevido
presente
completo
y algo en mi cabeza se detuvo
y hubo silencio
por primera vez
y entendí que le había descubierto el ojo
a mi huracán.
Un gran cacho de mis 20 y 30
me los pasé persiguiendo aquel ojo…
hasta que lo perdí y me perdí de vista
pero nada que no resolvieran
doce cervezas
un 50 de cocaína
y una puta del Bobby Trap
y repetir
y repetir
y repetir
hasta que con una manguera de piscina
conectada entre el tubo de escape y una ventanilla de mi VW
intenté salirme del guión
…pero tras 35 minutos
salí tosiendo
y encharcado en sudor
sin encontrar otro ojo
en el monóxido de carbono.
Y…
“…regresa”—dice Leticia al entender que mis cuerdas vocales han colapsado.
Alguien más comparte
pero apenas alcanzo a escuchar
porque todo me tiembla y no entiendo que se empieza a arremolinar en mi cabeza
hasta que Robert se para
se acerca a las chips y explica el sistema de colores
su significado
y mientras busca mis ojos
echa mano a una chip blanca y dice:
“quien se rinde hoy?” —encuentra mis ojos
Echo mano a la chip blanca
y lo abrazo
y lloro
lloro años de culpa
y vergüenza
mucha vergüenza
y
se vuelve a hacer el silencio en mi cabeza:
solo era cuestión de rendirse
y aceptarse con coraje
radical
extendiendo la mano
a través del huracán.
PD:...hoy, diciembre 27, recogí la chip verde, que marca un mes de sobriedad en el sistema de Alcohólicos Anónimos.
mi abuelo fue un alcohólico de mierda
mi padre es un alcohólico triste
y mis tíos
todos preciosos y bien tristes
fueron/son alcohólicos.
De niño me dije que no iba a probar el alcohol
jamás
hasta que a los 15 me pasan una botella
y digo no
y lo luego otra
y vuelvo a decir no
y me pasan otra y ya las chicas me van cuestionado
y me la llevo a la boca
y buche tras buche
me fui descubriendo cómodo
cálido
locuaz
atrevido
presente
completo
y algo en mi cabeza se detuvo
y hubo silencio
por primera vez
y entendí que le había descubierto el ojo
a mi huracán.
Un gran cacho de mis 20 y 30
me los pasé persiguiendo aquel ojo…
hasta que lo perdí y me perdí de vista
pero nada que no resolvieran
doce cervezas
un 50 de cocaína
y una puta del Bobby Trap
y repetir
y repetir
y repetir
hasta que con una manguera de piscina
conectada entre el tubo de escape y una ventanilla de mi VW
intenté salirme del guión
…pero tras 35 minutos
salí tosiendo
y encharcado en sudor
sin encontrar otro ojo
en el monóxido de carbono.
Y…
“…regresa”—dice Leticia al entender que mis cuerdas vocales han colapsado.
Alguien más comparte
pero apenas alcanzo a escuchar
porque todo me tiembla y no entiendo que se empieza a arremolinar en mi cabeza
hasta que Robert se para
se acerca a las chips y explica el sistema de colores
su significado
y mientras busca mis ojos
echa mano a una chip blanca y dice:
“quien se rinde hoy?” —encuentra mis ojos
Echo mano a la chip blanca
y lo abrazo
y lloro
lloro años de culpa
y vergüenza
mucha vergüenza
y
se vuelve a hacer el silencio en mi cabeza:
solo era cuestión de rendirse
y aceptarse con coraje
radical
extendiendo la mano
a través del huracán.
PD:...hoy, diciembre 27, recogí la chip verde, que marca un mes de sobriedad en el sistema de Alcohólicos Anónimos.