Es otoño en Gaza

Anna Politkóvskaya

Poeta fiel al portal
I
Aún no ha quedado visto para sentencia
el tiempo del estruendo de metal quebrando
para siempre el paisaje tranquilo de mi tierra.
Lo sé, porque una garra feroz, de escombro,
hizo tambalear la niñez de los ancianos,
hoy rostros ahítos de dolor,
que han derramado hasta la última lágrima
por la esperanza triturada
y la sucia luz del día y el nombre herido
y la mirada golpeada.
Y lo sé ahora, porque el corazón
se me agota en cada latido siguiendo
el curso púrpura de las calzadas,
mientras rebotan disparos por las paredes del aire.

Es otoño en Gaza, una ciudad
donde con paso incierto
y no segura voluntad de vivir,
se acerca el día y con luz macilenta
celebra su ceremonia de la desolación,
creando un mundo de acontecimientos funerarios
y aguas desencadenadas por lamentos y sollozos
que vaticinan de manera aterradora
la invalidez del día de mañana.

II
Vivo entre escombros y quiero huir,
pero el mar y la tierra están vigilados
por manadas de gólems genocidas
que devoran el cielo,
roen el corazón y crecen y se fortalecen
con la sangre inocente,
despojando de calor las casas
y desnudando los paisajes de toda vida.
Se creen, por derechos adquiridos,
los portadores de la medalla victimista
del holocausto que justifica su inclinación
a emular de forma obsesiva a sus verdugos,
perpetuando así, en los anales de la sinrazón,
la ominosa progenie de los asesinos.

Es otoño en Gaza, donde el aire se abate
como un pájaro muerto
y cada día puede ser el último
porque, como un cuchillo disuasorio en la garganta,
amenazado estoy por ululantes vientos de balas
y lluvias pertinaces de bombas.
A la hora del recreo,
un misil derribaba una escuela
y el patio con sus niños rotos
parecía un jardín de flores rojas,
sembrando por enésima vez de llanto y odio
el corazón de una ciudad desolada
que no sabe lo que es un sueño
y sí, en cambio, la risa congelada de la muerte.

III
Cuando la noche hostil me ataca
con sus gélidos cuchillos,
destapa toda mi miseria y sombra herida soy
buscando un calor amigo
que mitigue el dolor profundo de su ausencia:
¡Cuánta sed engendra, una sed inagotable
desde que ya no puedo beber de sus labios,
después de la metódica destrucción del amor!
Ella, que nunca se había postrado
ante ningún dios, se inmoló
donde los coleccionistas de masacres
se creían inexpugnables.
“Sin una patria no hay futuro
para nuestros hijos” decía en una nota
que me dejó como única herencia,
porque la casa donde nuestros corazones
tenían su sitio y todo estaba juntado y disponible
y donde de pronto un día descubrimos
el mundo que tenía que haber sido,
sucumbió a la venganza y al odio.
Ya no estaba ella, estaban sus despojos,
y las piezas de mi vida anterior
se esparcieron como animales deshechos.
Solo quedaron la turbia espera del silencio
expandiéndose como un jardín de rosas carnívoras
y el poderoso vacío naciendo a la vida.
Extiendo al aire de donde todas las tristezas vienen
las sábanas desteñidas de ausencia
y, aun así, ¿quién podría decir que murió en vano?

Es otoño en Gaza, triste urbe sin pájaros
e hija de una historia donde la sangre
no siembra más que sangre,
y con los puños crispados hacia el cielo
rezo, a pesar de la náusea que me produce,
para que cuando amanezca no se desplome
un silencio de holocausto sobre ella,
una ciudad que es mi tierra y mi patria inexistente,
desposeída de todo salvo de la poderosa dignidad
de mirar directamente a los ojos
de un mundo despiadado que le ha dado la espalda
mientras alienta la solución final de los gólems.
 
Última edición:
I
Aún no ha quedado visto para sentencia
el tiempo del estruendo de metal quebrando
para siempre el paisaje tranquilo de mi tierra.
Lo sé, porque una garra feroz, de escombro,
hizo tambalear la niñez de los ancianos,
hoy rostros ahítos de dolor,
que han derramado hasta la última lágrima
por la esperanza triturada
y la sucia luz del día y el nombre herido
y la mirada golpeada.
Y lo sé ahora, porque el corazón
se me agota en cada latido siguiendo
el curso púrpura de las calzadas,
mientras rebotan disparos por las paredes del aire.

Es otoño en Gaza, una ciudad
donde con paso incierto
y no segura voluntad de vivir,
se acerca el día y con luz macilenta
celebra su ceremonia de la desolación,
creando un mundo de acontecimientos funerarios
y aguas desencadenadas por lamentos y sollozos
que vaticinan de manera aterradora
la invalidez del día de mañana.

II
Vivo entre escombros y quiero huir,
pero el mar y la tierra están vigilados
por manadas de gólems genocidas
que devoran el cielo,
roen el corazón y crecen y se fortalecen
con la sangre inocente,
despojando de calor las casas
y desnudando los paisajes de toda vida.
Se creen, por derechos adquiridos,
los portadores de la medalla victimista
del holocausto que justifica su inclinación
a emular de forma obsesiva a sus verdugos,
perpetuando así, en los anales de la sinrazón,
la ominosa progenie de los asesinos.

Es otoño en Gaza, donde el aire se abate
como un pájaro muerto
y cada día puede ser el último
porque, como un cuchillo disuasorio en la garganta,
amenazado estoy por ululantes vientos de balas
y lluvias pertinaces de bombas.
A la hora del recreo,
un misil derribaba una escuela
y el patio con sus niños rotos
parecía un jardín de flores rojas,
sembrando por enésima vez de llanto y odio
el corazón de una ciudad desolada
que no sabe lo que es un sueño
y sí, en cambio, la risa congelada de la muerte.

III
Cuando la noche hostil me ataca
con sus gélidos cuchillos,
destapa toda mi miseria y sombra herida soy
buscando un calor amigo
que mitigue el dolor profundo de su ausencia:
¡Cuánta sed engendra, una sed inagotable
desde que ya no puedo beber de sus labios,
después de la metódica destrucción del amor!
Ella, que nunca se había postrado
ante ningún dios, se inmoló
donde los coleccionistas de masacres
se creían inexpugnables.
“Sin una patria no hay futuro
para nuestros hijos” decía en una nota
que me dejó como única herencia,
porque la casa donde nuestros corazones
tenían su sitio y todo estaba juntado y disponible
y donde de pronto un día descubrimos
el mundo que tenía que haber sido,
sucumbió a la venganza y al odio.
Ya no estaba ella, estaban sus despojos,
y las piezas de mi vida anterior
se esparcieron como animales deshechos.
Solo quedaron la turbia espera del silencio
expandiéndose como un jardín de rosas carnívoras
y el poderoso vacío naciendo a la vida.
Extiendo al aire de donde todas las tristezas vienen
las sábanas desteñidas de ausencia
y, aun así, ¿quién podría decir que murió en vano?

Es otoño en Gaza, triste urbe sin pájaros
e hija de una historia donde la sangre
no siembra más que sangre,
y con los puños crispados hacia el cielo
rezo, a pesar de la náusea que me produce,
para que cuando amanezca no se desplome
un silencio de holocausto sobre ella,
una ciudad que es mi tierra y mi patria inexistente,
desposeída de todo salvo de la poderosa dignidad
de mirar directamente a los ojos
de un mundo despiadado que le ha dado la espalda
mientras alienta la solución final de los gólems.
EE UU solo interviene cuando sabe que puede sacar algún provecho así que en este caso deja que su ahijado se ensañe despiadadamente. Gaza es un gueto transmitiendo en vivo la amnesia de la miseria humana.
Un beso, Anna.
 
I
Aún no ha quedado visto para sentencia
el tiempo del estruendo de metal quebrando
para siempre el paisaje tranquilo de mi tierra.
Lo sé, porque una garra feroz, de escombro,
hizo tambalear la niñez de los ancianos,
hoy rostros ahítos de dolor,
que han derramado hasta la última lágrima
por la esperanza triturada
y la sucia luz del día y el nombre herido
y la mirada golpeada.
Y lo sé ahora, porque el corazón
se me agota en cada latido siguiendo
el curso púrpura de las calzadas,
mientras rebotan disparos por las paredes del aire.

Es otoño en Gaza, una ciudad
donde con paso incierto
y no segura voluntad de vivir,
se acerca el día y con luz macilenta
celebra su ceremonia de la desolación,
creando un mundo de acontecimientos funerarios
y aguas desencadenadas por lamentos y sollozos
que vaticinan de manera aterradora
la invalidez del día de mañana.

II
Vivo entre escombros y quiero huir,
pero el mar y la tierra están vigilados
por manadas de gólems genocidas
que devoran el cielo,
roen el corazón y crecen y se fortalecen
con la sangre inocente,
despojando de calor las casas
y desnudando los paisajes de toda vida.
Se creen, por derechos adquiridos,
los portadores de la medalla victimista
del holocausto que justifica su inclinación
a emular de forma obsesiva a sus verdugos,
perpetuando así, en los anales de la sinrazón,
la ominosa progenie de los asesinos.

Es otoño en Gaza, donde el aire se abate
como un pájaro muerto
y cada día puede ser el último
porque, como un cuchillo disuasorio en la garganta,
amenazado estoy por ululantes vientos de balas
y lluvias pertinaces de bombas.
A la hora del recreo,
un misil derribaba una escuela
y el patio con sus niños rotos
parecía un jardín de flores rojas,
sembrando por enésima vez de llanto y odio
el corazón de una ciudad desolada
que no sabe lo que es un sueño
y sí, en cambio, la risa congelada de la muerte.

III
Cuando la noche hostil me ataca
con sus gélidos cuchillos,
destapa toda mi miseria y sombra herida soy
buscando un calor amigo
que mitigue el dolor profundo de su ausencia:
¡Cuánta sed engendra, una sed inagotable
desde que ya no puedo beber de sus labios,
después de la metódica destrucción del amor!
Ella, que nunca se había postrado
ante ningún dios, se inmoló
donde los coleccionistas de masacres
se creían inexpugnables.
“Sin una patria no hay futuro
para nuestros hijos” decía en una nota
que me dejó como única herencia,
porque la casa donde nuestros corazones
tenían su sitio y todo estaba juntado y disponible
y donde de pronto un día descubrimos
el mundo que tenía que haber sido,
sucumbió a la venganza y al odio.
Ya no estaba ella, estaban sus despojos,
y las piezas de mi vida anterior
se esparcieron como animales deshechos.
Solo quedaron la turbia espera del silencio
expandiéndose como un jardín de rosas carnívoras
y el poderoso vacío naciendo a la vida.
Extiendo al aire de donde todas las tristezas vienen
las sábanas desteñidas de ausencia
y, aun así, ¿quién podría decir que murió en vano?

Es otoño en Gaza, triste urbe sin pájaros
e hija de una historia donde la sangre
no siembra más que sangre,
y con los puños crispados hacia el cielo
rezo, a pesar de la náusea que me produce,
para que cuando amanezca no se desplome
un silencio de holocausto sobre ella,
una ciudad que es mi tierra y mi patria inexistente,
desposeída de todo salvo de la poderosa dignidad
de mirar directamente a los ojos
de un mundo despiadado que le ha dado la espalda
mientras alienta la solución final de los gólems.

Estremecedor como se borra sistemáticamente del mapa a personas indefensas. Nos enseñan a horrorizarnos por los holocaustos para los que tenemos "permiso de empatía", pero solo para esos. Resulta espeluznante lo moldeables que pueden llegar a ser nuestros sentimientos.
 
I
Aún no ha quedado visto para sentencia
el tiempo del estruendo de metal quebrando
para siempre el paisaje tranquilo de mi tierra.
Lo sé, porque una garra feroz, de escombro,
hizo tambalear la niñez de los ancianos,
hoy rostros ahítos de dolor,
que han derramado hasta la última lágrima
por la esperanza triturada
y la sucia luz del día y el nombre herido
y la mirada golpeada.
Y lo sé ahora, porque el corazón
se me agota en cada latido siguiendo
el curso púrpura de las calzadas,
mientras rebotan disparos por las paredes del aire.

Es otoño en Gaza, una ciudad
donde con paso incierto
y no segura voluntad de vivir,
se acerca el día y con luz macilenta
celebra su ceremonia de la desolación,
creando un mundo de acontecimientos funerarios
y aguas desencadenadas por lamentos y sollozos
que vaticinan de manera aterradora
la invalidez del día de mañana.

II
Vivo entre escombros y quiero huir,
pero el mar y la tierra están vigilados
por manadas de gólems genocidas
que devoran el cielo,
roen el corazón y crecen y se fortalecen
con la sangre inocente,
despojando de calor las casas
y desnudando los paisajes de toda vida.
Se creen, por derechos adquiridos,
los portadores de la medalla victimista
del holocausto que justifica su inclinación
a emular de forma obsesiva a sus verdugos,
perpetuando así, en los anales de la sinrazón,
la ominosa progenie de los asesinos.

Es otoño en Gaza, donde el aire se abate
como un pájaro muerto
y cada día puede ser el último
porque, como un cuchillo disuasorio en la garganta,
amenazado estoy por ululantes vientos de balas
y lluvias pertinaces de bombas.
A la hora del recreo,
un misil derribaba una escuela
y el patio con sus niños rotos
parecía un jardín de flores rojas,
sembrando por enésima vez de llanto y odio
el corazón de una ciudad desolada
que no sabe lo que es un sueño
y sí, en cambio, la risa congelada de la muerte.

III
Cuando la noche hostil me ataca
con sus gélidos cuchillos,
destapa toda mi miseria y sombra herida soy
buscando un calor amigo
que mitigue el dolor profundo de su ausencia:
¡Cuánta sed engendra, una sed inagotable
desde que ya no puedo beber de sus labios,
después de la metódica destrucción del amor!
Ella, que nunca se había postrado
ante ningún dios, se inmoló
donde los coleccionistas de masacres
se creían inexpugnables.
“Sin una patria no hay futuro
para nuestros hijos” decía en una nota
que me dejó como única herencia,
porque la casa donde nuestros corazones
tenían su sitio y todo estaba juntado y disponible
y donde de pronto un día descubrimos
el mundo que tenía que haber sido,
sucumbió a la venganza y al odio.
Ya no estaba ella, estaban sus despojos,
y las piezas de mi vida anterior
se esparcieron como animales deshechos.
Solo quedaron la turbia espera del silencio
expandiéndose como un jardín de rosas carnívoras
y el poderoso vacío naciendo a la vida.
Extiendo al aire de donde todas las tristezas vienen
las sábanas desteñidas de ausencia
y, aun así, ¿quién podría decir que murió en vano?

Es otoño en Gaza, triste urbe sin pájaros
e hija de una historia donde la sangre
no siembra más que sangre,
y con los puños crispados hacia el cielo
rezo, a pesar de la náusea que me produce,
para que cuando amanezca no se desplome
un silencio de holocausto sobre ella,
una ciudad que es mi tierra y mi patria inexistente,
desposeída de todo salvo de la poderosa dignidad
de mirar directamente a los ojos
de un mundo despiadado que le ha dado la espalda
mientras alienta la solución final de los gólems.
Es otoño infierno en Gaza, Poeta... Maldita la sinrazón aplicada en forma de pragmatista "limpieza", "desocupación", "recuperación de territorios". Malditos no dioses sino bestias fundamentalistas de toda la vida, de toda una historia despeñada.
Maldito mundo al que no le importan sus hermanas y hermanos. Hoy, es Palestina. Mañana serán cuatro quintos de humanidad debilitada.

Felicitaciones, si es cabe en el dolor, por tus versos de genuina poesía...
 
Última edición:
que mp sea un clamor contra el genocidio que el estado de israel lleva a cabo tan pancho. en estos días me enorgullece que los que hablamos español, estemos donde estemos y seamos de donde seamos, generalmente no aceptamos la asquerosidad, las montañas de cadáveres de mujeres y niños que se acumulan para mayor satisfacción del colono judío.

buenas letras politkovskaya.

salud.
 
que mp sea un clamor contra el genocidio que el estado de israel lleva a cabo tan pancho. en estos días me enorgullece que los que hablamos español, estemos donde estemos y seamos de donde seamos, generalmente no aceptamos la asquerosidad, las montañas de cadáveres de mujeres y niños que se acumulan para mayor satisfacción del colono judío.

buenas letras politkovskaya.

salud.
¿?
 
Última edición:
¿Está usando el foro de mp como plataforma anti-judaica?

Es muy cínico y patético que solo vengas a este foro a aplaudir los poemas de índole ultraderechista de tu amigo JR, y en este poema -que evidentemente no te gusta- entres a molestar a un usuario que está de acuerdo con lo que dice el poema.
Siempre estás igual. Deja de molestar y acosar de una vez a la gente. Entiendo que te dé rabia que casi todo el mundo te ignore, pero tú te lo buscas, deja de comportarte como un niño tocapelotas.
 
Es muy cínico y patético que solo vengas a este foro a aplaudir los poemas de índole ultraderechista de tu amigo JR, y en este poema -que evidentemente no te gusta- entres a molestar a un usuario que está de acuerdo con lo que dice el poema.
Siempre estás igual. Deja de molestar y acosar de una vez a la gente. Entiendo que te dé rabia que casi todo el mundo te ignore, pero tú te lo buscas, deja de comportarte como un niño tocapelotas.
Esto es una ofensa personal.
 
No confunda preguntar por una intención, con acusar.
Igual las interrogantes quedaron, y se eliminó el texto a lo poco de ser escrito para evitar interpretaciones antojadizas. *

Saludos.

*El texto se eliminó aprox 10 minutos antes del ataque personal.
 
Última edición:
No confunda preguntar por una intención, con acusar.
Igual las interrogantes quedaron, y se eliminó el texto a lo poco de ser escrito para evitar interpretaciones antojadizas.

Saludos.
Muy bien dragón. Este poema trata de un tema complejo y tiene muchas aristas. Los Palestinos tienen toda la responsabilidad por lo que está pasando y muchos aquí se alegraron de lo que pasó el pasado 7 de Octubre. Votaron para que los gobernara Hamás y festejaron cuando estos hp atacaron, mataron y secuestraron a cientos de civiles indefensos, mujeres, niños y ancianos. Ellos sabían lo que venía y son ellos los que se esconden tras sus mujeres y sus hijos. El día que los palestinos quieran más a sus hijos de lo que odian a Israel entonces habrá paz (GM).
Con mis limitaciones escribí una décima que me pareció muy buena y no tuvo ningún comentario. La vuelvo a poner aquí porque tal vez alguien la quiera comentar. Es a la memoria de Ahmad Abu Marhia, un joven palestino de Gaza, asesinado por ser homosexual.

Se llama Ahmad, vive en Gaza:
es un joven palestino
que teme como destino
ser colgado en una plaza.
Lamenta, porque su raza
desconoce del amor
que no se concibe en flor,
y entre vuelos de palomas,
especias, rezos y aromas,
va mitigando el dolor.
 
Es muy cínico y patético que solo vengas a este foro a aplaudir los poemas de índole ultraderechista de tu amigo JR, y en este poema -que evidentemente no te gusta- entres a molestar a un usuario que está de acuerdo con lo que dice el poema.
Siempre estás igual. Deja de molestar y acosar de una vez a la gente. Entiendo que te dé rabia que casi todo el mundo te ignore, pero tú te lo buscas, deja de comportarte como un niño tocapelotas.
Te voy a comentar porque me mencionas. En mundo poesía hasta ahora todos podemos comentar con respeto en todos los poemas del foro porque aquí todos no pensamos igual. No sé si decirme ultraderechista viola los reglamentos del foro porque por lo menos yo a ti no te lo permito y te recomiendo que sigamos como hasta ahora porque yo me comprometí con los moderadores del foro que no iba a volver a intercambiar comentarios con ustedes. No vuelvas a ponerme adjetivos directamente y si la administración lo consciente te voy a responder como te mereces aunque sea la última vez que comente aquí.
 
No voy a mandar privados a la administración porque no es mi manera de actuar pero le aviso a quienes están al tanto de que no viole las normas. Llámese Maramin, Luis Prieto, Pacheco o Mamen.
 
Te voy a comentar porque me mencionas. En mundo poesía hasta ahora todos podemos comentar con respeto en todos los poemas del foro porque aquí todos no pensamos igual. No sé si decirme ultraderechista viola los reglamentos del foro porque por lo menos yo a ti no te lo permito y te recomiendo que sigamos como hasta ahora porque yo me comprometí con los moderadores del foro que no iba a volver a intercambiar comentarios con ustedes. No vuelvas a ponerme adjetivos directamente y si la administración lo consciente te voy a responder como te mereces aunque sea la última vez que comente aquí.

Antes de amenazar primero aprende a leer. Esto es lo que he dicho: "... a aplaudir los poemas de índole ultraderechista de tu amigo JR". ¿Estoy denominándote a ti o a tus poemas?. No me vuelvas a amenazar o te voy a contestar como te mereces.
 
Antes de amenazar primero aprende a leer. Esto es lo que he dicho: "... a aplaudir los poemas de índole ultraderechista de tu amigo JR". ¿Estoy denominándote a ti o a tus poemas?. No me vuelvas a amenazar o te voy a contestar como te mereces.
Que cojones vas a hacer. Yo no te menciono a ti, no me menciones y me pongas adjetivos ni a mi ni a mis poemas
 
Que cojones vas a hacer. Yo no te menciono a ti, no me menciones y me pongas adjetivos ni a mi ni a mis poemas

Sobre los poemas se puede decir todo lo que uno quiera siempre de manera respetuosa, esto es un foro abierto a comentarios.
Decir que un poema es de índole ultraderechista, ultraizquierdista o ultracatólica es una calificación política o ideológica, y sea acertada o no es una opinión respetable y no censurable.

Lo que sí te digo es que en vez de venir a amenazarme y luego nombrar a los administradores, deberías estar muy agradecido a la Administración de Mundopoesía, jamás se ha visto que vuelvan a readmitir a un usuario que ha sido expulsado tres veces por mal comportamiento.
 
Sobre los poemas se puede decir todo lo que uno quiera siempre de manera respetuosa, esto es un foro abierto a comentarios.
Decir que un poema es de índole ultraderechista, ultraizquierdista o ultracatólica es una calificación política o ideológica, y sea acertada o no es una opinión respetable y no censurable.

Lo que sí te digo es que en vez de venir a amenazarme y luego nombrar a los administradores, deberías estar muy agradecido a la Administración de Mundopoesía, jamás se ha visto que vuelvan a readmitir a un usuario que ha sido expulsado tres veces por mal comportamiento.
Y me pueden expulsar para siempre cuando quieran. Jamás me he defendido cuando lo han hecho y tampoco lo haré la próxima vez. He tratado de cumplir con lo que he prometido, no me pongas adjetivos porque yo no lo hago contigo. No tengo más nada que decirte.
 
Y me pueden expulsar para siempre cuando quieran. Jamás me he defendido cuando lo han hecho y tampoco lo haré la próxima vez. He tratado de cumplir con lo que he prometido, no me pongas adjetivos porque yo no lo hago contigo. No tengo más nada que decirte.

Te lo repito por última vez, no te he puesto adjetivos, no me he referido a tu persona en ningún momento, solo a la índole política de tus poemas.
Y también cierro mi intervención en este poema, es muy bueno y no merece que nadie venga a enguarrarlo.
 
1ro. Únicamente los foros de sociopolíticos permiten enfrentar ideologías y personajes públicos. Ningún otro foro admite postulados de ideologías políticas.
Esto se permite por el derecho a la libre expresión.

2.- En ningún foro se admiten ataques a personas de la administración, ni tampoco se admiten ataques personales a usuarios.
Ataques personales como insultos y acusaciones insultantes.

Ejemplos de insultos personales (subrayados), y acusaciones (negrita).
Es muy cínico y patético que solo vengas a este foro a aplaudir los poemas de índole ultraderechista de tu amigo JR, y en este poema -que evidentemente no te gusta- entres a molestar a un usuario que está de acuerdo con lo que dice el poema.
Siempre estás igual. Deja de molestar y acosar de una vez a la gente. Entiendo que te dé rabia que casi todo el mundo te ignore, pero tú te lo buscas, deja de comportarte como un niño tocapelotas.

Elementos que dejo en constancia.
 
1ro. Únicamente los foros de sociopolíticos permiten enfrentar ideologías y personajes públicos. Ningún otro foro admite postulados de ideologías políticas.
Esto se permite por el derecho a la libre expresión.

2.- En ningún foro se admiten ataques a personas de la administración, ni tampoco se admiten ataques personales a usuarios.
Ataques personales como insultos y acusaciones insultantes.

Ejemplos de insultos personales (subrayados), y acusaciones (negrita).


Elementos que dejo en constancia.

¿Qué pasa, como no os gusta el poema os habéis empeñado en guarrearlo?

Dragón, todo el mundo en Mundopoesía sabe a qué te dedicas sistemáticamente en sociopolíticos.

Acosas, persigues y molestas a los usuarios que se te antojan (a Charlie no le dejas ni respirar), boicoteas los poemas de los compañeros que te caen mal o su temática es contraria a tu ideología política (este poema es el ejemplo), intervienes de manera desmesurada y sin respetar el orden pregunta-respuesta durante casi 24 horas con una especie de afán de protagonismo verdaderamente enfermizo...

No te voy a insultar, pero te voy a decir una cosa muy sinceramente. A mí ya me da igual, pero eres lo peor que le ha pasado a MP. Te has cargado el foro de realistas, el de sociopolíticos lo tienes acaparado y enmierdado, cuando hace poco dejaste un par de meses de entrar en MP porque habían expulsado a cierto usuario, daba gusto el foro, hacía muchos años que no se había visto tan buen ambiente. De verdad, eres un cáncer para MP, pero ya te digo, a estas alturas a mí ya me da absolutamente igual. Que te aproveche, ... en el fondo siento pena por ti, de verdad, ... hay que estar muy jodido en la vida para actuar así.

Ahora sí, intervenid lo que queráis que yo con esto he terminado mi intervención en este poema, Chao.
 
¿Qué pasa, como no os gusta el poema os habéis empeñado en guarrearlo?

Dragón, todo el mundo en Mundopoesía sabe a qué te dedicas sistemáticamente en sociopolíticos.

Acosas, persigues y molestas a los usuarios que se te antojan (a Charlie no le dejas ni respirar), boicoteas los poemas de los compañeros que te caen mal o su temática es contraria a tu ideología política (este poema es el ejemplo), intervienes de manera desmesurada y sin respetar el orden pregunta-respuesta durante casi 24 horas con una especie de afán de protagonismo verdaderamente enfermizo...

No te voy a insultar, pero te voy a decir una cosa muy sinceramente. A mí ya me da igual, pero eres lo peor que le ha pasado a MP. Te has cargado el foro de realistas, el de sociopolíticos lo tienes acaparado y enmierdado, cuando hace poco dejaste un par de meses de entrar en MP porque habían expulsado a cierto usuario, daba gusto el foro, hacía muchos años que no se había visto tan buen ambiente. De verdad, eres un cáncer para MP, pero ya te digo, a estas alturas a mí ya me da absolutamente igual. Que te aproveche, ... en el fondo siento pena por ti, de verdad, ... hay que estar muy jodido en la vida para actuar así.

Ahora sí, intervenid lo que queráis que yo con esto he terminado mi intervención en este poema, Chao.

Muchas gracias, amigo, por tu defensa a ultranza del debate limpio y democrático y de la crítica constructiva. Y ya que tiene que haber de todo como en botica, a los individuos cansinos con diarrea verbal ultraderechista los ignoro y así no tengo que leer sus mierdas.
Un cordial saludo.
 
I
Aún no ha quedado visto para sentencia
el tiempo del estruendo de metal quebrando
para siempre el paisaje tranquilo de mi tierra.
Lo sé, porque una garra feroz, de escombro,
hizo tambalear la niñez de los ancianos,
hoy rostros ahítos de dolor,
que han derramado hasta la última lágrima
por la esperanza triturada
y la sucia luz del día y el nombre herido
y la mirada golpeada.
Y lo sé ahora, porque el corazón
se me agota en cada latido siguiendo
el curso púrpura de las calzadas,
mientras rebotan disparos por las paredes del aire.

Es otoño en Gaza, una ciudad
donde con paso incierto
y no segura voluntad de vivir,
se acerca el día y con luz macilenta
celebra su ceremonia de la desolación,
creando un mundo de acontecimientos funerarios
y aguas desencadenadas por lamentos y sollozos
que vaticinan de manera aterradora
la invalidez del día de mañana.

II
Vivo entre escombros y quiero huir,
pero el mar y la tierra están vigilados
por manadas de gólems genocidas
que devoran el cielo,
roen el corazón y crecen y se fortalecen
con la sangre inocente,
despojando de calor las casas
y desnudando los paisajes de toda vida.
Se creen, por derechos adquiridos,
los portadores de la medalla victimista
del holocausto que justifica su inclinación
a emular de forma obsesiva a sus verdugos,
perpetuando así, en los anales de la sinrazón,
la ominosa progenie de los asesinos.

Es otoño en Gaza, donde el aire se abate
como un pájaro muerto
y cada día puede ser el último
porque, como un cuchillo disuasorio en la garganta,
amenazado estoy por ululantes vientos de balas
y lluvias pertinaces de bombas.
A la hora del recreo,
un misil derribaba una escuela
y el patio con sus niños rotos
parecía un jardín de flores rojas,
sembrando por enésima vez de llanto y odio
el corazón de una ciudad desolada
que no sabe lo que es un sueño
y sí, en cambio, la risa congelada de la muerte.

III
Cuando la noche hostil me ataca
con sus gélidos cuchillos,
destapa toda mi miseria y sombra herida soy
buscando un calor amigo
que mitigue el dolor profundo de su ausencia:
¡Cuánta sed engendra, una sed inagotable
desde que ya no puedo beber de sus labios,
después de la metódica destrucción del amor!
Ella, que nunca se había postrado
ante ningún dios, se inmoló
donde los coleccionistas de masacres
se creían inexpugnables.
“Sin una patria no hay futuro
para nuestros hijos” decía en una nota
que me dejó como única herencia,
porque la casa donde nuestros corazones
tenían su sitio y todo estaba juntado y disponible
y donde de pronto un día descubrimos
el mundo que tenía que haber sido,
sucumbió a la venganza y al odio.
Ya no estaba ella, estaban sus despojos,
y las piezas de mi vida anterior
se esparcieron como animales deshechos.
Solo quedaron la turbia espera del silencio
expandiéndose como un jardín de rosas carnívoras
y el poderoso vacío naciendo a la vida.
Extiendo al aire de donde todas las tristezas vienen
las sábanas desteñidas de ausencia
y, aun así, ¿quién podría decir que murió en vano?

Es otoño en Gaza, triste urbe sin pájaros
e hija de una historia donde la sangre
no siembra más que sangre,
y con los puños crispados hacia el cielo
rezo, a pesar de la náusea que me produce,
para que cuando amanezca no se desplome
un silencio de holocausto sobre ella,
una ciudad que es mi tierra y mi patria inexistente,
desposeída de todo salvo de la poderosa dignidad
de mirar directamente a los ojos
de un mundo despiadado que le ha dado la espalda
mientras alienta la solución final de los gólems.

el poema es muy bueno en verdad por su lirismo y contenido, y si no lo hubieran resubido, por mi escaso tiempo, no lo podría haber leído. Nadie se puede merecer eso, nadie se merece la miseria y el sufrimiento ya sea por un ideal o por alimentar aún más un par de poderosos. Lo que esta pasando en gaza es terrible, y va más a allá de ideologías, sino a poder absoluto y tomas de patrimonio. Los debates ( siempre hay) son aceptables siempre con respecto y algo de tacto.

Vuelvo a decírtelo, el poema me encanto en toda su fibra.

un abrazo y luchemos por la paz, ya demasiadas guerras de mierda hay que empobrecen al mundo.

encantado de haber leído esta obra.
 
I
Aún no ha quedado visto para sentencia
el tiempo del estruendo de metal quebrando
para siempre el paisaje tranquilo de mi tierra.
Lo sé, porque una garra feroz, de escombro,
hizo tambalear la niñez de los ancianos,
hoy rostros ahítos de dolor,
que han derramado hasta la última lágrima
por la esperanza triturada
y la sucia luz del día y el nombre herido
y la mirada golpeada.
Y lo sé ahora, porque el corazón
se me agota en cada latido siguiendo
el curso púrpura de las calzadas,
mientras rebotan disparos por las paredes del aire.

Es otoño en Gaza, una ciudad
donde con paso incierto
y no segura voluntad de vivir,
se acerca el día y con luz macilenta
celebra su ceremonia de la desolación,
creando un mundo de acontecimientos funerarios
y aguas desencadenadas por lamentos y sollozos
que vaticinan de manera aterradora
la invalidez del día de mañana.

II
Vivo entre escombros y quiero huir,
pero el mar y la tierra están vigilados
por manadas de gólems genocidas
que devoran el cielo,
roen el corazón y crecen y se fortalecen
con la sangre inocente,
despojando de calor las casas
y desnudando los paisajes de toda vida.
Se creen, por derechos adquiridos,
los portadores de la medalla victimista
del holocausto que justifica su inclinación
a emular de forma obsesiva a sus verdugos,
perpetuando así, en los anales de la sinrazón,
la ominosa progenie de los asesinos.

Es otoño en Gaza, donde el aire se abate
como un pájaro muerto
y cada día puede ser el último
porque, como un cuchillo disuasorio en la garganta,
amenazado estoy por ululantes vientos de balas
y lluvias pertinaces de bombas.
A la hora del recreo,
un misil derribaba una escuela
y el patio con sus niños rotos
parecía un jardín de flores rojas,
sembrando por enésima vez de llanto y odio
el corazón de una ciudad desolada
que no sabe lo que es un sueño
y sí, en cambio, la risa congelada de la muerte.

III
Cuando la noche hostil me ataca
con sus gélidos cuchillos,
destapa toda mi miseria y sombra herida soy
buscando un calor amigo
que mitigue el dolor profundo de su ausencia:
¡Cuánta sed engendra, una sed inagotable
desde que ya no puedo beber de sus labios,
después de la metódica destrucción del amor!
Ella, que nunca se había postrado
ante ningún dios, se inmoló
donde los coleccionistas de masacres
se creían inexpugnables.
“Sin una patria no hay futuro
para nuestros hijos” decía en una nota
que me dejó como única herencia,
porque la casa donde nuestros corazones
tenían su sitio y todo estaba juntado y disponible
y donde de pronto un día descubrimos
el mundo que tenía que haber sido,
sucumbió a la venganza y al odio.
Ya no estaba ella, estaban sus despojos,
y las piezas de mi vida anterior
se esparcieron como animales deshechos.
Solo quedaron la turbia espera del silencio
expandiéndose como un jardín de rosas carnívoras
y el poderoso vacío naciendo a la vida.
Extiendo al aire de donde todas las tristezas vienen
las sábanas desteñidas de ausencia
y, aun así, ¿quién podría decir que murió en vano?

Es otoño en Gaza, triste urbe sin pájaros
e hija de una historia donde la sangre
no siembra más que sangre,
y con los puños crispados hacia el cielo
rezo, a pesar de la náusea que me produce,
para que cuando amanezca no se desplome
un silencio de holocausto sobre ella,
una ciudad que es mi tierra y mi patria inexistente,
desposeída de todo salvo de la poderosa dignidad
de mirar directamente a los ojos
de un mundo despiadado que le ha dado la espalda
mientras alienta la solución final de los gólems.
Tu poema es excelente yo apoyo totalmente su intención de demandar el genocidio cometido por el gobierno israelí en contra de los habitantes de Gaza. Un gran gusto leerte, Un abrazo.
 
Antes de amenazar primero aprende a leer. Esto es lo que he dicho: "... a aplaudir los poemas de índole ultraderechista de tu amigo JR". ¿Estoy denominándote a ti o a tus poemas?. No me vuelvas a amenazar o te voy a contestar como te mereces.

los 'escritos' del usuario que mencionás luigi son de sobra conocidos por, además de ser en extremo de baja calidad, por ser en extremo de ultra derecha.

aquí nadie está descubriendo el agua helada, así que lo de rasgarse las vestiduras por decir algo absolutamente obvio, resulta cuanto menos curioso.


No confunda preguntar por una intención, con acusar.
Igual las interrogantes quedaron, y se eliminó el texto a lo poco de ser escrito para evitar interpretaciones antojadizas. *

Saludos.

*El texto se eliminó aprox 10 minutos antes del ataque personal.

dragoncito, vi lo que pusiste anoche (noche de españa) y pasé de vos. pero ahora miro que borraste el mensaje, lo que resulta cuanto menos curioso (bis).

yo sé que en el mundo de la ultraderecha ahora es así - 'hacer preguntas' ('just asking questions') le llaman, obviamente preguntas con segundas intenciones, por supuesto. de todas formas, a veces es bueno tener el temple de mantener lo que se ha dicho: demuestra valentía y coherencia.


el poema es muy bueno en verdad por su lirismo y contenido, y si no lo hubieran resubido, por mi escaso tiempo, no lo podría haber leído. Nadie se puede merecer eso, nadie se merece la miseria y el sufrimiento ya sea por un ideal o por alimentar aún más un par de poderosos. Lo que esta pasando en gaza es terrible, y va más a allá de ideologías, sino a poder absoluto y tomas de patrimonio. Los debates ( siempre hay) son aceptables siempre con respecto y algo de tacto.

Vuelvo a decírtelo, el poema me encanto en toda su fibra.

un abrazo y luchemos por la paz, ya demasiadas guerras de mierda hay que empobrecen al mundo.

encantado de haber leído esta obra.


Tu poema es excelente yo apoyo totalmente su intención de demandar el genocidio cometido por el gobierno israelí en contra de los habitantes de Gaza. Un gran gusto leerte, Un abrazo.

como dije antes luciana, danie, me llena de orgullo que los que hablamos español, latinoamericanos y españoles, no aceptamos el genocidio que lleva a cabo israel en gaza.

el español es una lengua que ya no admite genocidios.

salud y gracias a politkovskaya de nuevo por subir este poema.
 
Última edición:
Muchas gracias, amigo, por tu defensa a ultranza del debate limpio y democrático y de la crítica constructiva. Y ya que tiene que haber de todo como en botica, a los individuos cansinos con diarrea verbal ultraderechista los ignoro y así no tengo que leer sus mierdas.
Un cordial saludo.

Gracias a ti, compa. Es que es muy indignante que en un poema como este, que además de su calidad trata de un tema tan duro y triste como es la masacre que se está haciendo con un pueblo en la actualidad (casi 15.000 niños palestinos muertos por los bombardeos hasta ahora) vengan los de siempre a boicotearlo y a pretender alejar la atención del importante mensaje y la denuncia que encierra.

Y sí, much@s compañer@s me han dicho que les tienen ignorados. Es una pena que haya que andar con tener que ignorar y bloquear a usuarios en un foro de poesía, pero tristemente parece que no queda otra.

Otro cordial saludo de vuelta.
 
Gracias a ti, compa. Es que es muy indignante que en un poema como este, que además de su calidad trata de un tema tan duro y triste como es la masacre que se está haciendo con un pueblo en la actualidad (casi 15.000 niños palestinos muertos por los bombardeos hasta ahora) vengan los de siempre a boicotearlo y a pretender alejar la atención del importante mensaje y la denuncia que encierra.

Y sí, much@s compañer@s me han dicho que les tienen ignorados. Es una pena que haya que andar con tener que ignorar y bloquear a usuarios en un foro de poesía, pero tristemente parece que no queda otra.

Otro cordial saludo de vuelta.

Pero cuando ya te conoces el discurso tóxico y molestamente zumbón, como de moscón cojonero, de esta gente, molesta mucho menos ignorarles porque sabes a ciencia cierta que no tienen nada que aportar.
Además, con el fascismo no se debate; al fascismo se le combate.
Un saludo cordial, amigo.
 
Muy buen poema, estimada Anna, por una causa terrible. Dices aquí una gran verdad, que pocos osan decir:
Se creen, por derechos adquiridos,
los portadores de la medalla victimista
del holocausto que justifica su inclinación
a emular de forma obsesiva a sus verdugos,
perpetuando así, en los anales de la sinrazón,
la ominosa progenie de los asesinos.

abrazote solidario
HLVS!
Jorge
 
I
Aún no ha quedado visto para sentencia
el tiempo del estruendo de metal quebrando
para siempre el paisaje tranquilo de mi tierra.
Lo sé, porque una garra feroz, de escombro,
hizo tambalear la niñez de los ancianos,
hoy rostros ahítos de dolor,
que han derramado hasta la última lágrima
por la esperanza triturada
y la sucia luz del día y el nombre herido
y la mirada golpeada.
Y lo sé ahora, porque el corazón
se me agota en cada latido siguiendo
el curso púrpura de las calzadas,
mientras rebotan disparos por las paredes del aire.

Es otoño en Gaza, una ciudad
donde con paso incierto
y no segura voluntad de vivir,
se acerca el día y con luz macilenta
celebra su ceremonia de la desolación,
creando un mundo de acontecimientos funerarios
y aguas desencadenadas por lamentos y sollozos
que vaticinan de manera aterradora
la invalidez del día de mañana.

II
Vivo entre escombros y quiero huir,
pero el mar y la tierra están vigilados
por manadas de gólems genocidas
que devoran el cielo,
roen el corazón y crecen y se fortalecen
con la sangre inocente,
despojando de calor las casas
y desnudando los paisajes de toda vida.
Se creen, por derechos adquiridos,
los portadores de la medalla victimista
del holocausto que justifica su inclinación
a emular de forma obsesiva a sus verdugos,
perpetuando así, en los anales de la sinrazón,
la ominosa progenie de los asesinos.

Es otoño en Gaza, donde el aire se abate
como un pájaro muerto
y cada día puede ser el último
porque, como un cuchillo disuasorio en la garganta,
amenazado estoy por ululantes vientos de balas
y lluvias pertinaces de bombas.
A la hora del recreo,
un misil derribaba una escuela
y el patio con sus niños rotos
parecía un jardín de flores rojas,
sembrando por enésima vez de llanto y odio
el corazón de una ciudad desolada
que no sabe lo que es un sueño
y sí, en cambio, la risa congelada de la muerte.

III
Cuando la noche hostil me ataca
con sus gélidos cuchillos,
destapa toda mi miseria y sombra herida soy
buscando un calor amigo
que mitigue el dolor profundo de su ausencia:
¡Cuánta sed engendra, una sed inagotable
desde que ya no puedo beber de sus labios,
después de la metódica destrucción del amor!
Ella, que nunca se había postrado
ante ningún dios, se inmoló
donde los coleccionistas de masacres
se creían inexpugnables.
“Sin una patria no hay futuro
para nuestros hijos” decía en una nota
que me dejó como única herencia,
porque la casa donde nuestros corazones
tenían su sitio y todo estaba juntado y disponible
y donde de pronto un día descubrimos
el mundo que tenía que haber sido,
sucumbió a la venganza y al odio.
Ya no estaba ella, estaban sus despojos,
y las piezas de mi vida anterior
se esparcieron como animales deshechos.
Solo quedaron la turbia espera del silencio
expandiéndose como un jardín de rosas carnívoras
y el poderoso vacío naciendo a la vida.
Extiendo al aire de donde todas las tristezas vienen
las sábanas desteñidas de ausencia
y, aun así, ¿quién podría decir que murió en vano?

Es otoño en Gaza, triste urbe sin pájaros
e hija de una historia donde la sangre
no siembra más que sangre,
y con los puños crispados hacia el cielo
rezo, a pesar de la náusea que me produce,
para que cuando amanezca no se desplome
un silencio de holocausto sobre ella,
una ciudad que es mi tierra y mi patria inexistente,
desposeída de todo salvo de la poderosa dignidad
de mirar directamente a los ojos
de un mundo despiadado que le ha dado la espalda
mientras alienta la solución final de los gólems.
Precioso poema. Un abrazo con la pluma del alma
 
Pero cuando ya te conoces el discurso tóxico y molestamente zumbón, como de moscón cojonero, de esta gente, molesta mucho menos ignorarles porque sabes a ciencia cierta que no tienen nada que aportar.
Además, con el fascismo no se debate; al fascismo se le combate.
Un saludo cordial, amigo.
¡Más nada...!
 

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