Valen_Tina
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy me toca Puertas. Es mi trabajo.
Tengo algunas tareas administrativas. El puesto es claro y definido en sus funciones: soy un poco telefonista, recibidora, saludadora, resolutiva si hay incidencias.
Le doy a los usuarios unas tarjetas en las que van sus nombres y apellidos. Ellos y ellas me las cogen de las manos con ilusión porque yo se las doy de la misma manera como si me fuera con ellas.
Esas tarjetas saltan los muros y las interminables verjas y abren todas las puertas aunque solo sea por unas horas.
Entonces el paisaje del recinto ya no me parece monótono, se llena de esperanza y observo las escaleras peldaño a peldaño sin cinismo ni amargura, sin ningún esfuerzo.
Tengo algunas tareas administrativas. El puesto es claro y definido en sus funciones: soy un poco telefonista, recibidora, saludadora, resolutiva si hay incidencias.
Le doy a los usuarios unas tarjetas en las que van sus nombres y apellidos. Ellos y ellas me las cogen de las manos con ilusión porque yo se las doy de la misma manera como si me fuera con ellas.
Esas tarjetas saltan los muros y las interminables verjas y abren todas las puertas aunque solo sea por unas horas.
Entonces el paisaje del recinto ya no me parece monótono, se llena de esperanza y observo las escaleras peldaño a peldaño sin cinismo ni amargura, sin ningún esfuerzo.
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