Antonio
Moderador ENSEÑANTE/asesor en Foro poética clásica
Miembro del equipo
Moderadores
Moderador enseñante
Desde mi propia experiencia
quiero entender tu postura
de querer que la impostura
nunca mate a la conciencia.
El carca con su inclemencia
usa la difamación
para hacer de su ambición
la causa de nuestro mal
que lo ve tan natural
con su pobre convicción.
Siempre pierde la razón
cuando no alcanza el poder
pues de aquel cabo furrier
heredó esta gran nación.
Y tiene la convicción
(aunque nos sonase a cuento
del antiguo movimiento),
de que es, una, grande y libre
mientras su canto al sol vibre,
alzará el pendón al viento.
Por todo ello a ti te aliento
que actúes en consecuencia
y no le des la indulgencia
a quien usa ensañamiento.
Si quiere confrontamiento
dale donde más le duele
y que se crea un pelele
si se compara contigo,
cuando se sienta un mendigo
y que nadie le consuele.
El amor es el que suele
pervivir ante la muerte
el que tienen esa suerte
que se aferre a él y vuele.
Pues todo aquel que lo anhele
y se sienta bendecido
ha de estar agradecido
a los dones de la vida
donde ha de tener cabida
ese profundo sentido.
Pues por ello yo he querido
muy humilde desearte
que sigas siendo el baluarte
de nuestro sueño dormido.
Lo que tú hallas decidido
tendrá que ser respetado
por el que esté enamorado
o por el que no lo esté,
y te quites el corsé
si oprime o estás cansado.
quiero entender tu postura
de querer que la impostura
nunca mate a la conciencia.
El carca con su inclemencia
usa la difamación
para hacer de su ambición
la causa de nuestro mal
que lo ve tan natural
con su pobre convicción.
Siempre pierde la razón
cuando no alcanza el poder
pues de aquel cabo furrier
heredó esta gran nación.
Y tiene la convicción
(aunque nos sonase a cuento
del antiguo movimiento),
de que es, una, grande y libre
mientras su canto al sol vibre,
alzará el pendón al viento.
Por todo ello a ti te aliento
que actúes en consecuencia
y no le des la indulgencia
a quien usa ensañamiento.
Si quiere confrontamiento
dale donde más le duele
y que se crea un pelele
si se compara contigo,
cuando se sienta un mendigo
y que nadie le consuele.
El amor es el que suele
pervivir ante la muerte
el que tienen esa suerte
que se aferre a él y vuele.
Pues todo aquel que lo anhele
y se sienta bendecido
ha de estar agradecido
a los dones de la vida
donde ha de tener cabida
ese profundo sentido.
Pues por ello yo he querido
muy humilde desearte
que sigas siendo el baluarte
de nuestro sueño dormido.
Lo que tú hallas decidido
tendrá que ser respetado
por el que esté enamorado
o por el que no lo esté,
y te quites el corsé
si oprime o estás cansado.