Rosendo
Poeta adicto al portal
Manos maternas
permíteme tomar, madre querida,
tus manos por el tiempo demacradas,
pero que para mí son consagradas
porque encauzaron mi temprana vida.
Porque con suavidad enternecida,
alegraron mis horas desoladas
con caricias cual rosas perfumadas
del jardín de tu alma bendecida.
Deja que con las mías las envuelva
y de esa forma con amor devuelva
todo lo que con creces me han brindado.
Quiero sentirlas bellas y exquisitas;
no obstante por el tiempo ya marchitas,
su calor maternal ha perdurado.
permíteme tomar, madre querida,
tus manos por el tiempo demacradas,
pero que para mí son consagradas
porque encauzaron mi temprana vida.
Porque con suavidad enternecida,
alegraron mis horas desoladas
con caricias cual rosas perfumadas
del jardín de tu alma bendecida.
Deja que con las mías las envuelva
y de esa forma con amor devuelva
todo lo que con creces me han brindado.
Quiero sentirlas bellas y exquisitas;
no obstante por el tiempo ya marchitas,
su calor maternal ha perdurado.
Última edición: